Tengo necesariamente que hablar de este tema y no precisamente porque me guste, sino porque me consta que a un 80% de alumnos que se inician en la pintura, de los primeros temas que quieren hacer es pintar una puesta de sol. No es tanto pues un asunto de necesidad didáctica sino de demanda y la verdad es que no lo entiendo porque no es un tema especialmente fácil, yo diría incluso que para un pintor novel es súper complicado. Pero bueno, como lo tengo que hacer prácticamente a diario en mi estudio, me he decidido a hablar del tema y así evitaré que alguien en privado me lo pida.

Este tema, pintar una puesta de sol, tiene dos cuestiones bien distintas que requieren a su vez otras dos habilidades o técnicas para poderlo llevar a cabo más o menos decentemente. Una es relativa a la paleta de colores que debemos utilizar, y la otra viene referida más bien a un puro asunto de dominio de los materiales y técnicas específicas del óleo o la acuarela. Vamos a ver entonces una y otra por separado.

colores puesta de sol

Óleo sobre lienzo de Hangel Montero

UNA PALETA DE COLORES PARA PINTAR UNA PUESTA DE SOL:

Evidentemente esta es una cuestión totalmente personal y como para cualquier otro tema cada pintor, cada maestro, tiene su propia paleta, sus propios colores, con los que resuelve la mayoría de sus temas, una cosa que vengo repitiendo en casi todos mis artículos como ya habrás leído con anterioridad. Pero independientemente de ello sí que existe una “técnica del color” que bien te podría facilitar resolver el típico tema de pintar una puesta de sol.

Me refiero a la técnica que utilizaban los impresionistas franceses y su ya famosa “Gama Cromática Armónica Simple”. Verás.

Los impresionistas consideraban que lo importante en la pintura, más que destacar la figura humana, era reflejar la naturaleza tal y como se nos muestra en la vida real. Para ello estimaron que el color de un paisaje (por ejemplo) estaba siempre condicionado por las distintas tonalidades que la luz del espectro solar nos ofrece en función del lugar geográfico, hora y estación del año en el que nos encontremos. Así, un 7 de febrero en Escocia a las 12 de la mañana la luz predominante tiene tonalidades frías, mientras que ese mismo día y a esa misma hora en Egipto la luz dominante es más cálida. Es decir, depararon en la circunstancia de que los colores de un mismo paisaje, estaban condicionados por ese color que en ese momento en concreto dominaba en el ambiente proveniente del astro rey y que éste era cambiante según el día, lugar geográfico y estación del año. Así llegaron a establecer que este color dominante podía ser  amarillo, naranja, rojo o azul.

Si recuerdas la teoría del color y sus propiedades físicas de absorción y reflexión de la luz, o lo que es lo mismo de los colores que la componen, el predominio de un color en concreto del astro rey condiciona el reflejo del propio color de cualquier cuerpo opaco. Uf… te estarás diciendo. A ver, es muy fácil. Pongamos un ejemplo.

Imagina qué le ocurre a una fachada blanca encalada de una casa cuando recibe directamente la luz del sol. Pues que la teoría física del color nos dice que la veríamos blanca porque refleja en toda su extensión todos los colores de la luz y nuestro cerebro traduciría esa información como un color blanco. Ahora imagina que esa luz del sol tiene más cantidad de naranja que del resto de colores, ¿qué pasaría cuando esa luz se reflejase en la pared encalada?, pues que también se reflejaría más el color naranja que el resto de colores y por tanto nuestro cerebro interpretaría que no es blanca del todo sino un poco anaranjada. ¿Fácil no?

Pues bien, según los impresionistas, ese color predominante del sol, y por esas propiedades de la reflexión del color en los cuerpos opacos debía alterar el reflejo del color propio de cada objeto, o lo que es lo mismo, una hoja verde no se ve igual y del mismo verde cuando la luz del sol es fría que cuando lo es cálida, en el primer caso la veremos de un verde frío y en el segundo con una clara tendencia cálida (recuerda las propiedades de todo color). De esa forma, en un atardecer veremos todos los colores de un paisaje con tendencia cálida anaranjada y en un paisaje nevado los veremos con clara tendencia fría azulada.

A estos colores predominantes que puede ofrecer la luz del sol, les llamaron “El color ambiente” o “color madre”, porque si utilizaban ese color en todas y cada una de sus mezclas conseguían crear y recrear ese ambiente en concreto que estaban pintando trasladando mentalmente al espectador a un lugar una hora y una estación del año determinada recreando de forma natural y magistral las sensaciones visuales que la naturaleza nos ofrece haciendo la obra creíble para cualquier espectador.

Así pues, la clave, o la técnica, para conseguir recrear un determinado ambiente consistía y consiste en determinar qué color predomina en el astro rey y una vez ello, utilizarlo en todas y cada una de las mezclas cuando estemos pintando.

Retomando nuestro tema de hoy, ¿con qué colores se pinta una puesta de sol?, podemos afirmar ya, y por lo dicho anteriormente, que necesariamente vamos a necesitar, por lo pronto, un color ROJO que va a ser nuestro “color madre” y que tiene que intervenir en todas y cada una de las mezclas que hagamos para pintar nuestro cuadro. Lo será en mayor o menor cantidad, pero debe estar en todas, NO OLVIDES ESTO.

¡Bueno, vale! ¿Pero qué otros colores necesitamos aparte del rojo?

La respuesta nos la vuelven a dar de nuevo los impresionistas y su gama cromática, “Armónica Simple”. Ya en mi libro me refiero a este asunto, pero por si no lo has leído te diré en qué consiste de forma rápida y concisa.

colores puesta de sol

Gama cromática “armónica simple”

Ellos, como no podía ser de otra forma, acudieron al círculo cromático y partiendo del “color ambiente” (en nuestro caso el ROJO BERMELLÓN), establecieron que además de ese y para conseguir un determinado ambiente creíble tal y como nos lo ofrece la naturaleza debían utilizar estos otros colores:
– El complementario del color madre. Es lógico, ¿no? La naturaleza en su inmensa mayoría nos ofrece colores quebrados, es decir, colores apagados. Y, ¿cuál es el color que apaga a otro?, su complementario como sabrás ya. Pues eso, sigamos.
– Luego vieron que además debían utilizar los tres colores que por su orden están situados a la izquierda del complementario en el círculo cromático y en el sentido de las agujas del reloj. Y no me preguntes porqué, porque yo no estaba con ellos. Es broma. La verdad es que no sé cómo llegaron a esa conclusión.
– Y por último debían incluir en su paleta los otros primarios que no estaban entre los anteriores y por supuesto el pigmento blanco (recuerda que todos los colores quebrados tienen más o menos blanco).

Así pues, si utilizamos una gama cromática armónica simple, según la entendían los impresionistas franceses, para pintar una puesta de sol deberíamos utilizar los siguientes colores.
– El bermellón (color madre)
– El azul cobalto (su complementario)
– El azul Prusia, verde esmeralda y verde limón (los tres siguientes al azul cobalto en el círculo cromático y en el sentido de las agujas del reloj)
– El amarillo y el carmín (los otros dos primarios que no están entre los anteriores)
– Y el blanco.

colores puesta de sol

Bueno, pues ya tienes tu paleta para pintar cualquier puesta de sol. Pero lo importante, si quieres obtener un buen resultado, es que tu rojo (el bermellón) debes incluirlo en todas y cada una de las mezclas que hagas. Si tienes que pintar el mar, un árbol, una barca, una montaña, un cielo, un césped,… no sé,… lo que sea, ya sea azul, verde, añil, u otro color cualquiera, no olvides mezclarlo con algo de tu bermellón, tu color ambiente.

Me estoy imaginando que puedas estar pensando ¿y si tengo que pintar con un violeta? ¡No lo tengo!. Pues con tu carmín y tu azul cobalto lo obtienes. ¿Y el naranja?… pues con tu bermellón y tu amarillo te lo haces. No te preocupes, con esos colores que hemos dicho tienes todas las posibilidades de trabajar y obtener cualquier color que puedas imaginar. Eso no es problema y creo que lo habrás entendido a la perfección.

Ahora nos toca hablar del otro asunto, de la otra técnica que debemos conocer para pintar cualquier puesta de sol, el dominio de los materiales y técnicas específicas del óleo o la acuarela, pero no de forma general sino más bien referido a lo que he observado en la mayoría de los alumnos que les cuesta más trabajo, los cielos de las puestas de sol, que sin perjuicio del resto del paisaje, suelen ser el centro de atención de estos motivos pictóricos que tanto llaman la atención de los aficionados a la pintura o a los románticos en general, que de eso tenemos los pintores una “jartá” (término muy granadino). Vamos con ello y centrémonos en sólo este asunto.

¿CÓMO PINTAR LOS CIELOS DE UNA PUESTA DE SOL?

El principal problema que observo en los alumnos a la hora de pintar un cielo de una puesta de sol, me refiero al óleo, es que tratan de resolverlo “alla prima”, es decir, en una sola sesión y todo en fresco. No quiero decir con ello que no se pueda resolver de esta forma, es que normalmente el aficionado que hace esto no conoce la técnica de este tipo de pintura y al final no conseguirá el efecto luminoso que requiere o, en la mayoría de los casos, terminará ensuciando el color. Pero como sé que es una tentación irresistible para el aficionado el hacerlo en fresco porque le pueden las ganas por ver el resultado, voy a tratar de dar unos consejos para ambas técnicas, en fresco “alla prima” y en seco “por capas” y así tú eliges una o pruebas ambas opciones.
Pero antes de nada voy a darte unas recomendaciones que son comunes a ambas técnicas y que con cualquiera de ellas debes tratar de tener presente siempre.

– Normalmente en estos cielos nos vamos a encontrar al sol como punto máximo de luz en el paisaje. Pues bien, ten en cuenta que es en el sol precisamente donde debes utilizar el color con su máxima luminosidad. Te estarás diciendo… “es de cajón”, pues no tanto, porque lo normal es que el aficionado usa colores totalmente luminosos en todo el cielo, no sólo en el sol y eso no es así. Observa en la fotografía de abajo como conforme nos vamos desplazando del sol hacia los extremos laterales los tonos rojizos van apagándose progresivamente a la vez que se oscurecen. Ten presente esto.

puesta de sol

– El error más común del aficionado es pintar “con blanco” el sol como queriendo darle el máximo punto de luminosidad. TODO LO CONTRARIO; si hacemos esto estaremos precisamente quitándole todo ese efecto de luminosidad al astro rey. Lo correcto es pintarlo con blanco pero con algo de amarillo. Recuerda que el blanco refleja todos los colores de la luz por igual, “será claro” pero también agrisado; si le añadimos un poco de amarillo, color luz, haremos que refleje en mayor medida un color luz y por tanto el efecto visual será de más luminosidad.

– No olvides el degradado del amarillo al rojo, pasando por el naranja a ambos lados del sol, pero tampoco de que estos colores los debes aclarar siempre con amarillo, nunca con el blanco. ¿Y para aclarar el amarillo?, te estarás preguntando, pues utiliza un amarillo limón o tal vez, si ves que te es necesario si le puedes añadir algo de blanco, pero con mesura si no quieres que se te agrise un poco.

del blanco al rojo

Bien, con esto creo que es suficiente en cuanto a lo que tienes que prestarle más atención cuando pintes un cielo de este tipo. Ahora me voy a centrar un poco en qué debes tener cuidado cuando lo pintes en húmedo alla prima, o en seco por capas.

ALLA PRIMA:

– Como bien sabes, en óleo se pinta “de oscuro a claro”, justo al contrario que en acuarela que es “de claro a oscuro”. Pues bien, éste tema en concreto es una de las excepciones que confirman la regla. Cuando vayas a pintar un cielo de estos piensa que estás pintando una acuarela, es decir, pinta de claro a oscuro, empieza por el sol y vete ampliando hacia los lados degradando del amarillo a los rojos, pasando por los naranjas, poco a poco y progresivamente. Haz lo mismo con esos claros que verás encima de algunas nubes o con el resto de puntos luminosos. Recuerda siempre, DE CLARO A OSCURO.

– Normalmente estos cielos suelen mostrar zonas de azul. Cuando pintes esto ten presente trabajar con varios pinceles, unos para los tonos fríos y otros para los cálidos porque si no lo haces pues tener resultados nada deseados como tonos verdosos, violáceos, o lo que sería un desastre, colores sucios.

– Si estás pintando una puesta de sol donde éste se refleja en agua o en el mar, nunca trates de pintar los reflejos de los colores del cielo ni del sol sobre el mar ya pintado y en fresco. O esperas a que los colores del mar se sequen o sigue la misma técnica que para el cielo, pinta el mar empezando por esos reflejos; recuerda DE CLARO A OSCURO.

EN SECO:

– Pintar una puesta de sol en seco siempre te resultará más fácil pintar estos temas. La técnica que bien conoces es la general de pintar de oscuro a claro y por tanto no tendremos el problema de no conseguir los máximos puntos de luz porque se los daremos en seco y sobre los anteriores más oscuros. Eso sí, y es mi único consejo, conforme los tonos son más claros ve aplicando el color con más empaste. Tonos oscuros con muy poco empaste y al final, el sol, con bastante.

Pues espero que te sean útiles estos consejos y puedas hacer realidad tu segura inquietud y ganas de pintar una bonita puesta de sol.

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