¿Son realmente necesarios los productos auxiliares para pintar?

¡Uf…! qué pregunta más complicada. En principio, y así de entrada te diría que algunos sí, pero la mayoría no si estás ahora aprendiendo a pintar.

Lo cierto es que todos nos sentimos como “MacGiver en una ferretería” cuando entramos en una tienda de Bellas Artes… ¡Madre mía! cuántas cosas y productos distintos para pintar… es irresistible querer comprarlos todos. La mayoría no sabemos ni para qué sirven, pero es igual, nos gustaría tenerlos todos. Y ya, si preguntamos por alguno seguro que picamos.

.- ¿Esto para qué es?…

.- Hombre… ¡esto lo utilizan todos los profesionales!

.- Ah, sí… pues póngamelo

Y ni siquiera sabemos ni para qué es, ni cuándo se utiliza…. pero es igual, lo compramos porque “eso lo utilizan los profesionales”. Luego, cuando llegamos a casa lo primero es probarlo… a ver… dice aquí que es para hacer veladuras, que hace más fluida la pintura y le proporciona gran transparencia al color. ¡A ver cómo va esto!… damos unas pinceladas y no nos convence porque no tiene nada que ver con lo que ya teníamos hecho. Bueno en otro cuadro lo utilizaré… lo cerramos y nunca más se nos ocurrirá volverlo a utilizar. Y así uno, y otro, y otro… hasta llenar nuestra estantería de tarros que sólo van a quedar para decorar nuestro rincón de pintura.

Aceites, disolventes, médiums, secativos, barnices… ¡qué locura!

productos auxiliares para pintar

Lo primero que se nos viene a la mente es que los productos auxiliares para pintar, si los venden, es porque serán necesarios para que nuestras obras tengan un aspecto, como más profesional, o mejor dicho, si no los utilizamos nuestras obras nunca tendrán calidad profesional. Imagina que vas a aprender a cocinar… ¿qué crees que es más importante al principio?… ¿saber cocer el pulpo o aunque esté duro presentarlo como si estuvieses concursando en Master Chef?. Evidentemente lo primero es lo primero, aprender a pintar, y después, ya veremos cómo darle un aspecto más profesional, ¿no?, pues NO, este no es el pensamiento normal del que se inicia en la pintura. Siempre estará más pendiente de los materiales que de la técnica porque piensa que si no trabaja con los mejores materiales no va a pintar nunca bien. ¡Enorme error!.

Pero bueno, como eso no lo vamos a poder evitar, vamos a lo que vamos. Vamos a ver, así por encima, qué productos auxiliares para pintar podemos encontrar, para qué se utilizan y sobre todo, si los necesitamos en nuestra etapa de aprendizaje.

Productos auxiliares para pintar:

Básicamente estos productos auxiliares para pintar los podemos clasificar en tres categorías;  productos que nos permiten preparar el soporte donde pintaremos, productos para mezclar con la pintura y que modifican las características de ésta, es decir, alteran la densidad, fluidez, tiempo de secado, transparencia etc. , y por último productos para proteger nuestra obra una vez acabada.

Vamos a ver cada tipo por separado.

– Productos que nos permiten preparar el soporte donde pintaremos:

Recuerdo cuando en la Facultad nos hacían pintar sobre cartones (cosa que se agradecía por los escasos recursos económicos que contábamos de estudiantes), que evidentemente teníamos antes que preparar. La solución era, y sigue siendo pintar antes el cartón con un producto que podemos encontrar en cualquier tienda de bellas artes, EL GESSO.

productos auxiliares para pintar

Cuando compramos un lienzo por metros, una tablilla entelada o un bastidor entelado, no tenemos que hacer nada antes de empezar a pintar porque ya vienen con una imprimación especial para ello. Antiguamente las telas, maderas y otras superficies donde se quería pintar al óleo o al temple se tenían que preparar de manera artesana con lo que se llamaba “un estuco” que no era sino una mezcla de cola orgánica (normalmente cola de conejo) con sulfato de calcio (yeso) solo o con cualquier tipo de pigmento blanco por lo general. Aquello que se parecía más a la alquimia que no a la pintura, había que hacerlo en caliente, cada estudio o taller tenía su fórmula propia y a la vista está, unos conseguían una buena estabilidad del soporte y otros no tanto.

Hoy en día no tenemos problema con este tema gracias al GESSO que es una imprimación (similar a aquel estuco), con base acrílica, que nos permite sin problema alguno preparar cualquier superficie (tela, madera, cartón, pared, o lo que se nos ocurra) para pintar con óleo, acrílicos, temple, sintéticos, etc.

El GESSO lo podemos encontrar muy fácilmente en cualquier droguería o tienda de bellas artes en botes normalmente de un cuarto o medio litro y no es especialmente barato (unos 11,00 € el medio litro) y los hay en blanco o en negro. Los blancos los podemos modificar de color con pinturas acrílicas, con pigmentos del color que queramos o con “tintes” de color líquidos que venden en las droguerías.

Y tu dirás… ¿Y para que quiero el GESSO si ya los lienzos me vienen en blanco y con imprimación?, pues para nada te diría yo si siempre compras los soportes ya preparados (lienzos o tablillas enteladas), pero en ocasiones puede que te interese pintar sobre una superficie no blanca, o quieres recuperar el blanco del soporte porque quieres borrar una obra anterior, o porqué no, porque quieres un formato especial para tu cuadro y te has hecho de una tabla sin preparación con esas medidas, o si me apuras, porque quieres pintar un mural en el salón de tu casa. El GESSO siempre debes tenerlo a mano porque de seguro algún día te hará falta. Ahora bien, sobre el GESSO debes saber dos cosas importantes. ¿Cómo se aplica? y ¿sobre qué superficies puedes o no aplicarlo? Veamos esto.

¿Cómo se aplica?.– El GESSO se puede rebajar con agua o se puede aplicar tal y como viene de fábrica.

Para preparar una superficie (debería ser lisa, o rugosa que también se puede) es importante aplicar con brocha o rodillo de espuma (lo recomiendo) varias capas y de más diluido a más espeso. El resultado será mucho mejor que si das una o dos capas espesas. Ten en cuenta que si lo aplicas sin diluir y si utilizas pinceles de pelo duro, te va a dejar la huella del pincel. El GESSO, si te ocurre esto anterior, lo puedes lijar suavemente para quitar esas huellas del pelo del pincel. Por las varias capas no te preocupes porque esta imprimación seca muy rápidamente (entre 15 o 30 minutos según lo des más o menos diluido).

¿Sobre qué superficie se puede utilizar?.- Yo diría que sobre cualquier superficie pero teniendo en cuenta lo siguiente:

Hay un principio en pintura que es “graso sobre magro”. ¿Que qué es esto?, pues dicho de otra forma y para que lo entiendas mejor es, o sería, como decir “aceite sobre agua”. El principio hace referencia a la adherencia de unos productos sobre otros, de unos tipos de pinturas sobre otras, es decir, sobre una base de pintura acrílica (agua) puedo pintar con una de base grasa (aceite) pero no al contrario porque la de base acuosa no se fijaría bien sobre la de aceite, (coge un vaso y echa agua y aceite… el agua se queda abajo y el aceite encima).

Bien… pues con el GESSO tienes que observar siempre este principio… ¿o NO?, me explico. Siempre oí que no utilizase el GESSO para borrar un cuadro ya pintado al óleo por esto del principio que acabamos de ver de “graso sobre magro” pero la verdad es que yo lo he hecho y no he tenido ningún problema, ahora bien, si que he observado que cuando la pintura de óleo la había aplicado con algún tipo de aceite extra, entonces las primeras capas de GESSO no se adherían bien, pero si había pintado el cuadro sin otro aceite que el propio del óleo, no tuve ningún problema borrando y recuperando el blanco del lienzo con el GESSO ni con la posterior estabilidad de esta imprimación. Si acaso, pruébalo tu y a ver cómo te va. En mi estudio lo hacemos muchas veces y hasta ahora sin problemas.

Como te digo, con el GESSO tenemos totalmente cubierta la necesidad de preparar cualquier superficie para pintar, pero si quieres experimentar, adelante, así es como se aprenden muchas de estas cosillas especiales de la pintura.

– productos para mezclar con la pintura y que modifican las características de ésta:

Aquí ya entramos en una auténtica locura para los aficionados a la pintura. Aceites, secativos, médiums, diluyentes, barnices, espesantes, … Recuerdo un día que estaba en la tienda y veo “aceite de adormideras”, ¡Jolín! me dije, esto será para colocarse antes de pintar… es broma.

En esto si que te voy a dar un simple y sencillo consejo. NO TE COMPLIQUES LA VIDA CON ESTOS PRODUCTOS.

En este grupo nos podemos encontrar, médiums, aceites, secativos, y diluyentes. A ver… uno por uno.

Médiums.- Esto es lo que más llama la atención porque es como la carta de un restaurante… No sé cuántas variedades venden con nombres todos distintos y de distintas marcas. La lista es como para escribir un artículo de veinte páginas, pero ojo, en definitiva todos tienen una misma función, darle más fluidez y transparencia al óleo sin que pierda sus propiedades. Unos serán de secado más rápido, otros más lento, unos dan más o menos fluidez o más o menos brillo o más o menos consistencia.

productos auxiliares para pintar

Lo importante para ti es saber dos cosas: A) Que estos productos solo se utilizan en determinadas técnicas pictóricas y no en todas. Por ejemplo, en la pintura realista se emplean para ir conformando el color definitivo a base de capas sucesivas transparentes de distintos tonos y usualmente partiendo de una grisalla (no te fijes ahora en esto de la grisalla porque ya lo trataremos en otro artículo); y B) Que a la postre, todos estos médiums son en definitiva una mezcla (casi siempre al 50%) de aceites y diluyentes, vamos… aceite y aguarrás para que nos entendamos.

Como antes te dije; no te compliques la vida con estos productos. No te hacen falta ahora mismo para nada. Y si un día te decides a probar la técnica de las veladuras… con aceite de lino y aguarrás te haces tu propio médium y no te gastas una pasta en algo que va a permitirte hacer lo mismo.

Aceites.- Bueno… básicamente el óleo son unos pigmentos con aceite que le sirven de aglutinante (pegamento para entendernos).

Los podemos encontrar comercializados de nuez, de cártamo, de adormidera y de linaza (lino), y éstos en sus variedades refinado, polimerizado, prensado en frío y qué sé yo cuántos más…

productos auxiliares para pintar

Las preguntas que al respecto nos interesan serían:

¿Para qué se utilizan?. Pues se utilizan para darle más fluidez a la pintura, minimizar el efecto de la huella de la pincelada y potenciar el brillo.

¿Se utilizan directamente mezclándose con la pintura?. No debes, sería la mejor respuesta. Si los usas en exceso pueden arruinar tu obra y tal vez tengan que enmarcarla tus nietos por lo que puede tardar en secarse del todo. Lo normal es mezclar siempre el aceite con “trementina” (aguarrás para entendernos) en distintas proporciones.

¿Se deben utilizar desde un principio en la obra?. No… y ojo con este asunto. Si te decides a utilizar en tu cuadro algún aceite hazlo siguiendo estas pautas.

  • En la primera capa no lo utilices nunca,
  • En las siguientes y en cada una de ellas según las vas pintando, vete añadiendo el aceite mezclado con trementina cada vez en mayor proporción, es decir y por poner un ejemplo; primera capa sin aceite, sólo con trementina; segunda capa, usando trementina con aceite al 10% ; tercera capa con trementina y aceite a un 30%; cuarta capa con trementina y aceite al 50% y así sucesivamente cada vez, cada capa, con más proporción de aceite. ¿Recuerdas el principio de “graso sobre macro”?, pues eso… cada capa debe llevar más “aceite” (graso) que la anterior que será menos grasa o más macra según lo veas.

¿Y si quiero utilizar el aceite, cuál debería utilizar?.- Sin duda alguna el de linaza. Si… pero ¿cuál de ellos?. Si acaso yo te recomendaría el de linaza (de lino) refinado que es menos amarillento.

¿Debo tener entonces algún aceite a mano aunque esté empezando con esto de la pintura?. Pues mira… “SI”, aunque sólo sea a efectos de limpieza y me explico… La mejor forma de quitar una mano de pintura recién aplicada no es ni con trapos, ni con toallitas ni con papel de cocina ni con disolventes. Coge un trapo mojado con aceite de linaza y verás que fácilmente te llevas esa pintura que no te ha gustado y quieres quitar.

Secativos.- Estos productos son en verdad muy útiles si somos “unos fuguillas” (dícese en Andalucía de las personas con poca paciencia).

productos auxiliares para pintar

En realidad yo no te los aconsejo para nada porque si no los utilizas adecuadamente te puedes llevar más de una sorpresa desagradable. Normalmente se mezclan con el óleo a un porcentaje de no más de un 2 o 5% tan solo según qué marca. Un exceso de secativo puede hacer que la pintura pierda sus principales propiedades de brillo y elasticidad llegando incluso a quedarse pegajosa una vez seca. Así que OLVÍDATE DE LOS SECATIVOS. Y si tanto te fastidia lo que tarda en secar el óleo, cámbiate a los acrílicos que lo agradecerás.

Diluyentes.- ¿Ves?… esto si que no te puede faltar en tu estudio. Pero cómpralo con cabeza.

productos auxiliares para pintar

Como con los anteriores productos auxiliares para pintar que hemos comentado, podemos encontrar en el mercado cantidad de botecitos de esos de cristal tan bonitos de esencia de trementina rectificada, que de seguro, y porque es verdad, son los mejores diluyentes que podemos utilizar para el óleo. Pero el tema está en que en esencia, el diluyente, lo vamos a usar para dos cosas, para diluir y disminuir la consistencia de la pintura y también para lavar o limpiar nuestros pinceles. Imagina lo que te puede durar un botecito de esos de cristal para ambas cosas, y ojo, que vale cada botecito de esos como mínimo unos cinco euros.

productos auxiliares para pintar

Lo práctico, lo económico y lo que más te interesa, aunque se enfaden los comercios especializados, es que te compres en una droguería un bote de litro de “aguarrás puro” que los puedes encontrar al mismo precio que el botecito de cristal o incluso más barato, te va a durar muchísimo más y no vas a notar la diferencia entre estos y aquellos. ¿Símil de aguarrás?, NO, NUNCA.

Concluyendo con este apartado.

Sólo vas a necesitar de entre todos estos productos, aguarrás puro y si acaso aceite de linaza refinado

Cuida pues el sentido común y el bolsillo con este tema.

– Productos para proteger nuestra obra una vez acabada:

De entre los productos auxiliares para pintar que podemos encontrar comercializados, quizás, sea éste uno de los que no te pueden faltar pues en definitiva van a proteger tus obras contra agentes externos como el polvo, la luz, la humedad, la suciedad etc. y sobre todo, va a avivar los colores de nuestra obra.

Estamos hablando de los BARNICES.

productos auxiliares para pintar

Pero aquí siempre existen las mismas dudas que a continuación vamos a ver.

La primera duda que nos surge es si todos son iguales, es decir si da lo mismo utilizar cualquiera de ellos.

No, no todos son iguales. Unos son específicos para el óleo, la acuarela, los acrílicos; otros lo son genéricos para óleo-acrílicos; unos son de acabado brillante; otros lo son de acabado mate y así podríamos seguir viendo los distintos barnices que para bellas artes se comercializan, pero en definitiva estas son las principales diferencias entre ellos de los que puedes normalmente encontrar en tiendas especializadas.

Mi recomendación sería UNO ESPECÍFICO PARA LA TÉCNICA QUE ESTÉS USANDO Y DE ACABADO BRILLANTE.

Ojo, esto es solo cuestión de gustos

Otra cuestión es ¿cuándo se puede aplicar?.

La respuesta no puede ser otra que “sólo cuando esté totalmente seca la pintura”, y aquí es cuando surgen todo tipo de dudas. ¿Cuándo se yo que la pintura está seca?. Uf… ¡difícil cuestión! cuando hablamos del óleo.

El óleo, para que se considere seco ha de completar su normal “proceso de oxidación” y esto es realmente lentísimo.

Evidentemente no tardará lo mismo en secar u “oxidarse” una capa de óleo muy fina que otra con mucho empaste, pero para que te hagas una idea al respecto te diré que una capa fina puede tardar de uno a dos meses, y una con empaste (más espesa) puede incluso tardar de seis a ocho meses. También dependerá de si has utilizado algún aceite extra (que alargará más aún el tiempo de secado) o no.

Mi consejo sería en primer lugar no dejarte llevar porque notes al tacto seca la pintura, y en segundo lugar, que no tengas nunca prisa por barnizar un cuadro y por lo siguiente; el óleo seca de fuera hacia adentro y si aplicas un barniz antes de tiempo formará una película exterior (más o menos cristalizada, es decir que no permite el paso del aire) que impedirá que el aire penetre en la pintura impidiendo que ese proceso de oxidación (secado) de todo el empaste se lleve a cabo de forma natural. El óleo necesitará aire y lo buscará rompiendo (lo que se llama cuarteado de la pintura) la capa de barniz.

Y la última cuestión sería, ¿Cómo se da el barniz?.

Esto es mucho más fácil. Con un pincel suave, o una paletina, y poniendo el lienzo o soporte en horizontal y “a contraluz” vete dando una capa fina y uniforme en todo el cuadro “siempre en el mismo sentido” cuidando que no queden zonas sin dar el barniz (esto lo verás por el brillo que deja la pincelada del barniz, poniéndolo, o viendo la superficie del cuadro a contraluz). Seguidamente y sin dejar secar, aplícale otra mano pero ahora la pincelada en perpendicular a la anterior.

Bueno… pues hasta aquí hemos llegado con esta cuestión de los “productos auxiliares para pintar” si son o no necesarios en el proceso de aprendizaje de la pintura. ahora, ya tu, decides sobre lo que quieras o no comprarte. Mi recomendación ya sabes cual es…

PRODUCTOS QUE DEBES TENER:

  • Gesso
  • Aguarrás puro
  • Aceite de linaza refinado o normal
  • Y algún barniz propio para tu técnica de acabado brillante.

De los demás, lo dicho, “NO TE COMPLIQUES LA VIDA CON ELLOS, lo primero, es lo primero, “APRENDER A PINTAR”

Bueno, pues ya sabes, si te gustó, comparte o deja algún comentario, contribuirás con ello a que siga trabajando para tí. Un cordial saludo

Un fuerte abrazo a tod@s

Hangel Montero

* Las imágenes de los productos de este artículo han sido obtenidas de la web http://www.lartistica.es
¿Quieres saber cuándo publico algo nuevo?

Suscríbete y recibe en tu correo todos los nuevos artículos que vaya publicando, así no tendrás que estar pendiente de si hay o no novedad en el blog. Con ello, además, tendrás en ocasiones posibilidad de acceder a determinados contenidos que solo iré publicando para los que os suscribais. Un saludo