Las Clases de pintura por internet son, hoy en día, una auténtica realidad al alcance de cualquiera que tenga un mínimo equipo informático, pero son tantas las dudas que generan que pensar en que un día puedan sustituir a las clases presenciales es también, hoy por hoy, una auténtica utopía. Pero ¿qué hay realmente de cierto en esto?… ¿son realmente efectivas?…

Son estas y muchas más, las dudas que genera este tipo de educación a distancia, máxime si se trata de una actividad manual (que no intelectiva) donde la presencia e intervención directa del docente se ha entendido y se sigue entendiendo como imprescindible como es el caso nuestro de la pintura.

¿Porqué os traigo hoy este tema?, pues porque muchos me habéis preguntado en privado sobre mi personal opinión al respecto, plateándome vuestras enormes dudas y no menos desconfianzas sobre las clases de pintura por internet. Por eso me quiero pronunciar abiertamente sobre este tema, daros mi opinión al respecto e incluso comentaros mi experiencia personal.

Pero vayamos por partes… Salgamos primero de las dudas más comunes.

¿Qué diferencias hay entre unas clases y otras a nivel práctico?

Yo diría que muchas y ninguna. A ver… me explico

Si entendemos por “práctico” la realización de una actividad de una forma continuada, evidentemente, las clases de pintura por internet en nada difieren de las clases presenciales en el sentido de que en ambas vas a poder desarrollar tu aprendizaje de la pintura de una forma continuada “y a tu medida” en función de tu tiempo disponible.

Si entendemos por “práctico” lo que es útil, es decir, efectivo, de lo que se obtiene un determinado rendimiento, te diría que no tengo razones suficientes como para decirte que una modalidad es más práctica que la otra. Para mi, quizás, las clases por internet son más efectivas que las presencial y por los motivos que luego diré según el tipo de alumno en concreto, es decir, para un tipo determinado de alumnos si que son más efectivas las clases por internet que las presenciales.

Por lo demás, y según la acepción que normalmente le damos al término “práctico”, es decir, en el cómo se llevan a cabo o en qué consisten, pues puede haber o no marcadas similitudes o diferencias en función del docente que en concreto las imparta. En esto no os podría decir pues desconozco el cómo otros profesionales imparten sus clases, yo te podría decir el cómo las imparto yo, pero tal vez pueda sonar este artículo más a publicidad mía que a comentar un asunto de mucho interés tanto para docentes como para aficionados a la pintura cual es mi intención.

Lo cierto es que si analizamos las posibilidades que para el alumno ofrecen ambas modalidades de enseñanza vemos que hay más similitudes que diferencias… Veamos.

  • ¿Enseñanza personalizada?.- En ambas modalidades puedes encontrar una enseñanza personalizada al cien por cien. Quizás, en la enseñanza online podrás encontrar clases particulares personalizadas y dedicadas, es decir, clases donde el profesor dedique todo un horario para un solo alumno, cosa que en un estudio no se suele encontrar pues el mismo horario será compartido por varios alumnos a los que el profesor dedicará por igual su atención personalizada. Esta puede ser una de las ventajas de la enseñanza online a tener en cuenta en caso de duda y en función de lo que buscamos.
  • ¿Ver cómo trabaja el profesor?.- También en ambas modalidades el alumno puede ver de manera directa cómo trabaja el profesor pues en la enseñanza online, que normalmente se imparte a través de video conferencia, esto es totalmente posible.
  • ¿Clases grupales?.- Muchos alumnos prefieren las clases presenciales porque, entre otras cosas, comparten ejercicios con otros compañeros y aprenden unos de otros, de sus aciertos y errores. En la enseñanza por internet también se ofrecen clases grupales que permiten esta posibilidad.
  • ¿Posibilidad de que el profesor corrija nuestra forma de trabajar?.- Totalmente en ambas modalidades. Si bien en la enseñanza presencial el profesor puede ir viendo al alumno trabajar en vivo y en directo y por tanto puede ir corrigiendo aquello que no se está haciendo bien, en la enseñanza online (que también sería esto posible si el alumno tiene una cámara dedicada a su caballete), para un buen profesor, no le es necesario ver cómo trabaja su alumno pues viendo el resultado (su trabajo) sabe, o debe saber, cuáles son los errores que comete su alumno cuando trabaja. Como decía aquel… “el algodón no engaña”.
  • ¿Posibilidad de que el profesor corrija nuestro trabajo?.- ¿Ves?… aquí si que existe una gran diferencia entre una modalidad y otra de enseñanza. En la enseñanza presencial el profesor si que puede “arreglar” o “corregir” personalmente el trabajo del alumno. En la enseñanza online, como comprenderás, esto no es posible. Ahora bien… ¿tu que buscas cuando quieres aprender a pintar con un determinado maestro?… ¿Aprender a pintar? o ¿que el maestro te ayude a pintar tus cuadros? En función de lo que busques lo tienes claro a la hora de elegir un tipo u otro de enseñanza.
    Por esto te decía anteriormente que para mi las clases online son incluso más efectivas que las presenciales y “en función del tipo de alumno”, porque si eres de los que quieren aprender a pintar lisa y llanamente, la enseñanza online te obligará a realizar por ti mismo todo el trabajo, es decir, aprenderás de tus aciertos y errores y verás tu evolución con el tiempo.

    Si eres de los que necesitan que el maestro te vaya arreglando lo que tu crees que no sabes hacer o lo que estás haciendo mal, ya te digo que nunca te verás libre de pintar por ti mismo y te harás dependiente de las “manos del maestro”, lo que implica que tu aprendizaje se dilatará por tiempo indefinido. En esto yo lo tengo muy claro. Si quieres aprender realmente a pintar, no permitas que el profesor toque tus cuadros. Aprende todo lo que puedas de él, su técnica, su estilo, etc, pero trata siempre de hacerlo tu.

  • ¿En cuanto a precios?.- Pues viendo la oferta que hoy por hoy podemos encontrar en Internet, las clases online no suelen ser ni más baratas ni más caras que las presenciales. Los precios, en ambas modalidades de enseñanza suelen ir acordes al caché del profesor.

Las clases de pintura por internet. Mi experiencia personal.

Llevo muchísimo tiempo impartiendo clases de pintura presenciales y he tenido todo tipo de alumnos.

Alumnos que sólo venían a pasar el rato compartiendo su afición con otros compañeros sin pretensión artística alguna.

Alumnos que acudían al estudio buscando la mano del maestro para llevarse cuadros (supuestamente) pintados por ellos para luego lucirlos entre amistades o familiares.

Alumnos que buscaban “probar” y “probarse” ante una afición que tuvieron desde la infancia como queriendo comprobar si realmente nacieron o no artistas.

Alumnos que venían realmente a aprender a pintar conscientes de que esto de la pintura es un oficio que requiere el conocimiento y dominio de ciertas técnicas.

Alumnos que venían rebotados de otros centros educativos buscando un avance y mejora en su forma de pintar.

Alumnos que venían a probarme como profesor, al igual que ya habían hecho con otros tantos, es decir, de ese tipo de aficionado a la pintura que quiere aprender de cuantos profesores le salgan al paso, o conozcan, o les recomienden, etc. pero que nunca permanecen por cierto tiempo con ninguno en concreto.

Alumnos que buscaban aprender determinada técnica pictórica de forma especializada.

Alumnos que pasaban olímpicamente de las enseñanzas que recibían.

Alumnos que se dejaban llevar por los consejos y directrices del profesor.

Alumnos que venían uno o dos meses, luego desaparecían tres o cuatro, luego volvían otros dos, es decir alumnos inconstantes.

Alumnos constantes durante su fase de aprendizaje.

Etc. etc.

Es decir, durante todos estos años he tenido la ocasión de conocer realmente las distintas motivaciones que llevan a un aficionado a la pintura a un centro de enseñanza, y ello me ha permitido, viendo los resultados, hacerme una idea de cual es el perfil del alumno que realmente consigue aprender a pintar en poco tiempo. Si estás pensando en el que realmente tenía condiciones, ¡te equivocas! De hecho, los he tenido que al llegar nunca pensé que lo conseguirían, y en cambio otros en los que vi grandes condiciones nunca lo consiguieron. No, no se trata de tener más o menos condiciones “innatas”.

El perfil del alumno que consigue aprender realmente a pintar en muy poco tiempo es, según lo veo yo…

El alumno constante, que se deja llevar siguiendo escrupulosamente  el plan de trabajo que le recomienda el maestro, y que no permite que le corrija su trabajo, es decir, que quiere la información técnica necesaria pero solo para luego hacerlo él.

Y créeme si te digo que sólo este tipo de alumnos consiguen resultados extraordinarios a muy corto plazo de tiempo. Los demás, pues no. O no llegan nunca a aprender, o si acaso consiguen solo aquello que les llevó al centro; divertirse… llevarse cuadritos a su casa… pasar el rato… etc.

Pero he aquí, al margen de la efectividad o no de las clases presenciales y del tipo de alumno, que también tuve conocimiento de muchos posibles alumnos que  les era imposible acudir a ningún estudio de pintura para recibir clases… personas mayores sin posibilidad de hacer desplazamientos, personas enfermas, personas con demasiadas cargas familiares, personas que residen en lugares donde no hay centros de enseñanza, o incluso, personas que residen en distinta ciudad a la del centro donde quisieran aprender.

Entonces, viendo que la tecnología nos lo hacía ya posible, pensé sin ningún convencimiento ni experiencia previa alguna de algún compañero, que tal vez podría ofrecer a este otro tipo de alumnos la posibilidad de tener clases de pintura desde su propio domicilio. Estudié el asunto y me lancé a la aventura.

Tras ya cerca de un año, mi experiencia impartiendo clases de pintura por internet me dice:

  • Que al contrario de lo que ocurre en el estudio y en las clases presenciales, el alumno por internet suele ser, en su gran mayoría, del tipo de los que solo vienen a aprender a pintar en serio o que buscan mejorar su forma de pintar.
  • Que el alumno por internet es, sin duda, mucho más disciplinado que el alumno presencial. Será coincidencia o causalidad, pero es así.
  • Que los resultados a corto plazo, son espectaculares con respecto a las clases presenciales.

Creo, en definitiva, que tanto para el alumno como para nosotros, los profesores, con esto de las clases de pintura por internet se nos abre todo un nuevo entorno de trabajo efectivo, cómodo y de un potencial inimaginable. Habrás oído del futuro por llegar del teletrabajo. La enseñanza de la pintura por internet ya es un hecho y sinceramente la recomiendo a quien quiera enseñar y a quien quiera aprender.

Todo, claro está, es mi modesta opinión. La de los alumnos que ya la han probado, solo ellos te la podrán comentar.

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

Hangel Montero