La iluminación que utilizamos cuando pintamos, o mejor dicho, qué tipo de iluminación debemos utilizar cuando pintamos es un tema que preocupa muy mucho al aficionado a la pintura. Para mi, sin duda, es un tema muy interesante porque, a veces, ignoramos o no le damos la importancia que tiene por su directa influencia sobre el color de nuestros trabajos, pero… ¿hasta qué punto es esto importante para el aficionado?

Hay una gran diferencia entre pintar con luz natural o pintar con luz artificial. También la hay según el tipo de luz artificial que utilicemos. Y porqué no incluso con las distintas orientaciones posibles de la luz sobre nuestro soporte. Sin duda, todo ello afecta, o puede afectar, al resultado de nuestro trabajo porque “NO TODA FUENTE DE LUZ ES INDICADA PARA PINTAR”, pero de ahí a que sea tan importante el tema o una cuestión vital para el aficionado a la pintura creo que es algo exagerado y que no tiene justificación ni debe suponer mayor quebradero de cabeza a la hora de ponernos a pintar.

Como siempre voy a tratar de desmenuzar este apasionante tema estructurando su contenido. Lo primero que deberíamos ver y aclarar es el sempiterno dilema de ¿Luz natural, o luz artificial?, y después estudiar cuál sería la mejor orientación de nuestra iluminación sobre nuestro soporte a la hora de ponernos a pintar… ¡Pues vamos con ello!.

La mejor iluminación. ¿Luz natural o artificial?

Seguro que ya te estás imaginando cual es mi opinión al respecto… Mejor “LA LUZ NATURAL”, y no te equivocas.

Habrás oído siempre decir a los profesionales de la pintura que se pinta mejor con luz natural que con luz artificial, y digo yo que por algo será.

La mayoría te argumentará que “porque se ven mejor los colores” sin más explicación. Yo, que sabes que soy un estudioso de la luz y el color, me atrevo a darte otra explicación fácil de comprender basada como siempre en la teoría física del color.

Como bien sabes, las cosas no son del color que las vemos sino del color que reflejan de la luz. Pues bien, el concepto o memoria que tenemos de un rojo, un azul, un amarillo, etc, coincide con el color, o colores que componen el espectro de la luz solar (los del arco iris) porque son los colores que estamos acostumbrado a percibir de la propia naturaleza, es decir, son los colores que reflejan las cosas que nos rodean fuera de un entorno cerrado interior iluminado por cualquier tipo de luz artificial.

En la luz natural, todos los colores se encuentran, digamos, en una misma intensidad, mientras que en la luz artificial (salvo excepciones que luego veremos) siempre existe un dominio de unos sobre otros (cálidos o fríos), es decir, en la reflexión del color sobre determinado objeto opaco con la luz natural será distinta (como más natural) que la reflexión sobre el mismo objeto del color proveniente de una luz artificial por el predominio de unos colores sobre otros.

Pongamos un ejemplo…

Mira el siguiente gráfico.

la iluminación

Supongamos que vamos a pintar una misma hoja de un árbol con distintas iluminaciones…

Con la LUZ NATURAL (del sol).

Todos los colores del espectro de la luz incidirán por igual en la hoja, la cual reflejará (por su propia composición molecular) en toda su extensión el verde, y en menos cantidad el azul y el amarillo. Los otros los absorbe y no los refleja. Veremos por tanto nosotros esa hoja de UN VERDE NATURAL.

Con la LUZ ARTIFICIAL CÁLIDA (la de una bombilla incandescente).

Los colores del espectro de la luz incidirán por igual en la hoja, salvo el naranja y amarillo que lo harán con mayor intensidad. La hoja, reflejará también el verde en toda su extensión y el azul igual que antes pero también reflejará algo más el naranja y el amarillo, por lo que a nuestra visión la misma hoja la percibiremos como más cálida. De un verde más cálido (anaranjado) que en el caso anterior.

Con la LUZ ARTIFICIAL FRÍA (la de una bombilla de bajo consumo o un tubo fluorescente).

Los colores del espectro de la luz incidirán por igual en la hoja, salvo el azul que lo hará con mayor intensidad. La hoja, reflejará también el verde en toda su extensión, el amarillo igual que antes pero el azul con mayor presencia o predominio, por lo que a nuestra visión la misma hoja la percibiremos como más fría. De un verde más frío (azulado) que en los casos anteriores.

Esto, como comprenderás, a la hora de pintar si que supone una circunstancia muy importante a tener en cuenta con respecto al color.

Depende del tipo de iluminación que tengamos, el resultado de nuestra obra puede resultar totalmente distinto, pues no olvidemos que siempre nos dejaremos llevar por los colores que veamos en el propio motivo. Si pintamos con luz natural utilizaremos colores más naturales (más cercanos a la realidad), si lo hacemos con luz artificial, siempre en nuestra obra pintaremos con colores con tendencia más fría o más cálida pero nunca con colores naturales (reales). Y esto no solo lo digo cuando pintemos del natural, sino de una fotografía cualquiera.

En cierta forma, esto es lo mismo como lo que ocurre cuando pintamos una puesta de sol , un atardecer o un amanecer … sabemos que existe un color o colores que dominan sobre el resto del espectro de la luz (en este caso el naranja o el rojo) y que estos deben intervenir en todas las mezclas de colores de ese concreto motivo. Inconscientemente, dejándonos llevar por lo que vemos y cómo lo vemos, según el tipo de iluminación que utilicemos, al final, los colores de nuestro cuadro tendrán en su conjunto la tendencia, cálida o fría, de nuestra fuente de iluminación.

Pero espera… Para que esto ocurra, es decir, para que nuestras pinturas se vean afectadas por la fuente de iluminación “DEBEMOS” o “TENDRÍAMOS QUE SER UNOS EXPERTOS” en el “RECONOCIMIENTO Y OBTENCIÓN DEL COLOR” porque si no, sea cual sea nuestra fuente de iluminación pintaremos igual que siempre. No seremos capaces de reconocer esos leves matices cálidos o fríos que afectan a los colores del motivo y que provienen de nuestra iluminación.

¿Importante entonces esto de la fuente de iluminación a la hora de pintar?, SÍ para el experto . Para el aficionado yo diría que NO.

Creo sinceramente que lo importante de este tema para el aficionado es que conozca y tenga en cuenta que según la fuente de iluminación que utilicemos los colores se van a ver afectados por una determina tendencia neutra, cálida o fría, ¡pero nada más! Lo importante es primero aprender a reconocer y manejar el color… después, y solo después de eso, quizás afecte a tu pintura el tipo de iluminación que utilices.

Esto es como si un aficionado al tenis te pregunta si es mejor jugar sobre tierra batida o sobre césped. Lo primero que debe aprender es a darle bien a la pelota. ¿Porqué le preocupa la superficie sobre la que mejor se juega si aún no sabe jugar?.

Pero bueno… sabido esto, voy a contestar a la pregunta inicial. ¿Cuál es la mejor iluminación para pintar, la luz natural o la artificial?

Por lo dicho hasta ahora, y para mi, sin duda la luz natural. Así nos evitamos estar pendientes de una determinada tendencia cromática.

  • Que pintamos en el exterior ¡perfecto!, pero que si solo podemos pintar en un interior, pues nada… el caballete cerca de una buena ventana y ¡genial!…
  • Que no tenemos ventana y sólo podemos utilizar luz artificial. ¡Vale!… Pero procura tener muy buena cantidad de luz y búscate lo que hoy se comercializa como LUZ DÍA. Lámparas cuya temperatura de color (medida en unidades Kelvin) oscilan entre los 5500 y 6000 K. La temperatura de color de la luz del sol pura es de 5780 K (aproximadamente), por lo que tendrás una luz en interior lo más parecida posible a la luz natural.
  • Que no encuentras este tipo de lámparas de Luz Día… Siempre es preferible una luz fluorescente y azulada (fría) que cualquier otro tipo (fluorescente o incandescente) amarillenta (cálida).
  • Con que no utilices una vela o una bombilla de 60 vatios para toda la habitación, es decir, con que tengas una buena iluminación (sea la que sea) te aseguro que podrás pintar perfectamente sin que apenas tu pintura se vea afectada por el tipo de iluminación.

 

la iluminación

La iluminación ¿debe tener una determinada orientación sobre nuestro soporte?

Hombre sí. Esto si es importante, pero más por comodidad que por efectividad.

Más que explicar en qué dirección debemos tener nuestra iluminación sobre el soporte o caballete, creo que lo mejor es decir cómo no debemos tener la luz cuando pintemos. A ver…

  • Evita siempre pintar a contraluz, es decir la luz detrás del caballete.
  • Evita cualquier fuente de luz que te provoque sombras sobre el soporte, ya sean propias (tu mano, tu cuerpo, etc) como de objetos extraños.
  • Evita la luz totalmente vertical sobre tu soporte.
  • Procura que la luz no sea de abajo hacia arriba sobre el soporte.
  • Si eres diestro la mejor dirección de la luz sería de izquierda a derecha. Si eres zurdo, al contrario, de derecha a izquierda.
  • Si pintas en el exterior, evita la luz directa del sol sobre el soporte. Lo mejor es que pintes en un espacio con sombra.

Bueno… pues supongo que algo te habré aclarado sobre este tema que tanto preocupa al aficionado.

Verás que siendo un tema muy importante, por su directa influencia sobre el color cuando pintamos, no lo es tanto para el aficionado, o no debería serlo, porque para que le afecte e influya en el modo de tratar o manejar el color debe ser primero un experto con el reconocimiento y obtención del color.

Y como yo decía cuando empecé a plantearme este asunto allá en mis inicios con la pintura. SI PINTO CON ESTA LUZ O CON CUALQUIER OTRA…, ¡QUÉ MÁS DA!… SI LUEGO VOY A SEGUIR VIENDO EL CUADRO CON LA MISMA LUZ.

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

Hangel Montero