Pues sí… que alguien me explique el control del agua en la acuarela. Podemos hablar y mucho sobre este tema, no lo dudo. Podemos incluso hacer un estudio detallado sobre los posibles estados de humedad del papel y el comportamiento de la pintura en cada uno de ellos. Incluso, podemos a modo de “chuleta” hacer una tabla previendo ese comportamiento en función de la proporción de agua y pigmento que utilicemos, pero… ¿No habría que hacerlo para cada tipo de papel?… ¿No habría que hacerlo con cada tipo de pintura según qué marca?…

Y suponiendo, que ya es mucho suponer, que esto fuese algo matemático, es decir, que tuviésemos un aparatito que nos midiese exactamente el grado de humedad del papel y otro la consistencia del pigmento… ¿Cuántas posibles combinaciones y cuántos posibles efectos distintos podríamos conseguir?… ¿cientos?… ¿miles?. Pero bueno, aunque pudiésemos aprenderlos y dominarlos todos… ¿De qué nos valdría si no somos capaces de imaginar qué queremos conseguir en nuestra acuarela en concreto?.

Os traigo este tema hoy porque el control del agua en la acuarela es un tema que apasiona y casi “obsesiona” a cualquier aficionado a esta técnica pictórica y no sin evidentes motivos. Somos conscientes que si supiésemos controlar el agua a nuestro antojo, podríamos pintar acuarelas como los grandes maestros. Pero, ¡ay querido amigo…! Eso, y no es por desanimarte, es solo un bonito sueño del cual quisiera despertarte. El control del agua en acuarela SOLO SE CONSIGUE CON LA PRÁCTICA A BASE DE ACIERTOS Y ERRORES.

Yo no considero que no seas capaz de llegar a dominar y controlar el agua como lo hacen ellos, pero si estás aprendiendo ahora a pintar acuarela, te recomendaría que no te obsesione este tema ni creas que alguien te va a enseñar o dar la clave para que lo consigas así, de la noche a la mañana. Es un tema que debes afrontar con mucha paciencia y sin apenas pretensiones inmediatas. Sólo la constancia y práctica cuasi diaria con tus acuarelas te irán enseñando cómo, cuándo y de qué forma debes pintar cada cosa para conseguir lo que exactamente estás imaginando y quieres obtener. Todo lo demás serán buenos deseos y falsas esperanzas. Siento decirlo así.

Pero no he traído este tema sólo para decirte que el dominio del agua en acuarela solo se consigue a base de práctica y más práctica, lo traigo a colación de los comentarios que nuestros amigos Manuel y Eduardo nos dejaron en mi anterior artículo que sobre la proporción de agua y pigmento en la acuarela publiqué, indicando que también había que considerar y valorar la influencia del estado de humedad del papel para entender y, en definitiva, dominar por completo el control del agua en la acuarela, porque efectivamente, el artículo comentado no era, lo suficientemente práctico si no se contemplaba también el factor del grado de humedad del papel y para cada una de las posibles proporciones de agua y pigmento de las que os hablaba.

Y a eso he venido, a explicaros “más o menos” este tema de la influencia del grado de humedad del papel y de su comportamiento en función de la consistencia de la pintura que empleemos. Y digo más o menos porque no sé si llegaré a explicarlo de forma que le encuentres una cierta utilidad para tus próximos trabajos. ¡Ojalá te aclare algo!

Pues vamos con ello.

Considero muy interesante para hablar de este tema, tomar como referencia y punto de partida, lo mejorcito que hay publicado al respecto para mi gusto, EL RELOJ DE LA ACUARELA al que hace alusión Joseph Zbukvic en su libro “MASTERING ATMOSPHERE & MOOD IN WATERCOLOR” (2002).

el control del agua

 En este libro, Zbukvic nos ofrece, a través de un reloj, la posibilidad de entender cuáles son las posibles combinaciones de agua y pigmento y éstas aplicadas en según qué estado de humedad del papel para obtener este o aquel otro efecto en sus acuarelas.

 

el control del agua

El reloj de la acuarela de Joseph Zbukvic

Si no lo conoces te explico de qué va…

Zbukvic divide su reloj en dos partes. A la Izquierda define cuatro posibles estados de humedad del papel: WET – MOJADO (Papel empapado). MOIST – HUMEDO: Papel húmedo. DAMP – HUMEDO: Papel semi-seco. Y, DRY – SECO: Papel seco.

Y a la derecha, nos propone cinco posibilidades de consistencia (proporción de agua y pigmento) de la pintura: TEA – TE: Textura agua sucia. COFFEE – CAFÉ:   Textura café (algo mas de pigmento). MILK – LECHE: Textura leche (algo más de pigmento aún). CREAM – CREMA: Pintura poco diluida. Y BUTTER – MANTEQUILLA: Pintura tal y como sale del tubo.

La idea que nos propone con este reloj es doble:

  • Por un lado el entiende que la humedad del papel viene definida por el tiempo, es decir, el paso del tiempo afecta al grado y estado de humedad del papel. Partiendo de un estado, por ejemplo, de un papel empapado de agua, conforme pasa el tiempo el papel irá pasando de ese estado a otro menos mojado y así hasta quedar seco
  • Por otro, nos viene a decir (o al menos eso entiendo yo) que para conseguir cada efecto en una acuarela hay que saber que tipo de “mixtura” hay que emplear y en qué momento hay que emplearla, bien sea TE, CAFÉ… o lo que sea.

El problema que le veo a esta idea de Zbukvic es que pese a estar muy lograda la propuesta, es prácticamente imposible hacerse con el dominio y el control del agua en nuestras acuarelas por el simple hecho de conocer estas posibles variantes porque ni él mismo puede explicar cómo reconocer exactamente cual es el estado de humedad del papel como para determinar cuándo hay que aplicar cada una de las posibles mixturas de agua y pigmento para conseguir este o aquel otro efecto, es decir, el te dice por ejemplo, que sobre el Papel húmedo podemos obtener bordes suaves y controlados y que hay que dejar actuar a los pigmentos sobre el papel, pero no te dice cuándo se considera que el papel pasa de mojado a húmedo, como por otro lado, es totalmente normal y comprensible. Solo él sabe cuándo lo está (indudablemente por su propia experiencia), pero, al igual que nos pasaría a cualquiera de nosotros le es imposible o muy complicado explicarlo.

Yo, que ya sabes que cuando no entiendo algo me pongo y lo estudio para poderlo explicar a mis alumnos, traté de buscar no sé, medirlo por minutos, es decir, empapar un papel y esperar con reloj en mano cuánto tardaba en llegar a ese punto de húmedo, vi que era misión imposible porque ya no era solo cuestión del tiempo sino incluso del tipo y clase de papel que se emplease. Un papel de 620 gr tarda evidentemente más tiempo en llegar a ese “húmedo” que uno de 300, y éste distinto a uno de 240, y no digamos si encima utilizamos papel 100% de algodón, o uno al 40% de algodón y el resto de celulosa, o vete a saber cuántos y cuántos otros tipos de papel podríamos utilizar.

Al final, Zbukvic, se tiene que limitar para explicar su reloj, a ofrecer en su libro algunos ejemplos de estas posibles variantes con algunos de sus trabajos diciendo algo como… “para los edificios del fondo use LECHE con el papel húmedo” y para … , use…, pero no nos resuelve el problema como para aprender ni su técnica ni su experiencia. Nos dice el “cómo” y el “cuándo”, pero le es imposible enseñarnos cómo establecer o reconocer ese “cuándo”.

Ya os digo que me parece una idea estupenda ésta de Zbukvic porque lo que si nos enseña es que en la acuarela HAY QUE GUARDAR LAS FORMAS, es decir, nada se deja ni es fruto del azar. Todo tiene su forma y su momento. QUE ANTES DE HACER NADA ES PRECISO SABER Y CONOCER CÓMO SE HACE.

Yo me quedo con esto del reloj de la acuarela de Joseph Zbukvic. Por lo demás, sé que aun conociendo su técnica no por ello voy a tener ni su experiencia, ni por supuesto su enorme Arte. Esa técnica la tendré que ir aprendiendo a base de probar, probar y seguir probando. No hay otra.

Pero bueno… y volviendo a nuestro tema… ¿De qué otra forma se puede explicar esto del control del agua?

Yo le he estado dando vueltas y vueltas al asunto y me he dado cuenta que solo es posible hacerlo generalizando situaciones como hace Zbukvic pero en vez de centrarse solo en lo que se puede hacer, advertir también lo que no se debe hacer, es decir, aconsejar para prevenir al máximo los posibles errores. No sé si me he explicado bien. Es igual… nos adentramos en el tema y así tu lo ves.

El control del agua en la acuarela. Posibles combinaciones y recomendaciones de uso.

Voy a estructurar el tema como sigue:

  • En primer lugar trataré de explicar cómo reconocer el estado del papel teniendo como referencia la misma clasificación que hace Zbukvic, es decir el papel en cuatro posibles estados de humedad. EMPAPADO, HÚMEDO, SEMI-SECO Y SECO.
  • Tras ello, iré viendo las posibles combinaciones de estos cuatro posibles estados de humedad del papel con cada una de las cuatro posibles mixturas (las más usuales) de agua y pigmento, comentando en cada una de ellas los posibles efectos que se pueden conseguir, las precauciones a tener en cuenta, lo que no se debe hacer y todo aquello que crea de interés con esa técnica específica. Recuerda, seguiremos la clasificación que hice en mi anterior artículo sobre la proporción de agua y pigmento en la acuarela, es decir, clasificaremos cuatro posibles proporciones… TÉ, LECHE, NATA y MANTEQUILLA.

Los cuatro posibles estados del papel en función del grado de humedad:

Aclaración inicial: Trabajo y tomo como referencia de papel un papel Arches 300 gr. 100% de algodón

Papel empapado: 

Yo llamo papel empapado a un papel que, por ejemplo, hemos sumergido en una bañera llena de agua o que hemos estado humedeciendo a base de pinceladas hasta ver que el papel ha absorbido toda el agua que le es posible absorber. Yo lo noto cuando paso un pincel con solo agua y veo que el papel ya no la admite y en vez de coger el agua se quedan como charcos en él.

Papel húmedo:

El papel húmedo se diferencia del estado anterior en que el papel sigue manteniendo su capacidad de absorber aún más agua.

Lo podemos conseguir o bien dejando secar algo el papel previamente empapado o bien aplicando agua al papel con un pincel , con una palestina o incluso con un vaporizador de agua.

Yo siempre me dejo llevar por un signo característico para reconocer este estado de humedad del papel que es el “brillo”. Cuando veo que el papel está brillante por el agua y sé que no está empapado, ese es el momento de considerar que tenemos el papel “HÚMEDO”.

Papel semi-seco:

A este grado de humedad solo se llega cuando previamente el papel ha estado húmero, es decir, el papel semi-seco no lo podemos conseguir de otra forma que no sea humedeciendo el papel y esperando a que seque un poco. ¿Cuánto debe secar o cuánto hay que esperar? pues bien fácil… cuando veas que el papel húmedo pierde el brillo del agua sobre él, ESE ES EL MOMENTO para considerar que el papel ahora está SEMI-SECO.

Aquí tienes que tener mucho cuidado porque el estado de papel semi-seco dura muy poco tiempo en estado optimo para pintar. Hay que trabajar con bastante decisión y rapidez. Si vieses que va perdiendo propiedades, es decir, que se va secando muy rápido, ayúdate con el vaporizador poco a poco (con vaporizaciones cortas y pocas) para seguir manteniendo el papel en ese estado de semi-seco, dejando de nuevo que vuelva a perder el brillo.

Este estado de semi-seco es el más peligroso por lo general y el que requiere mayor dominio y control.

Papel seco: 

Creo que sobra cualquier explicación. Podemos dejar secar totalmente el papel previamente húmedo o acelerar el proceso de secado con un simple secador de pelo. Cualquier opción es válida.

Visto lo anterior, y antes de estudiar las posibles combinaciones quisiera recordarte cómo obteníamos las distintas texturas de TÉ, LECHE, NATA Y MANTEQUILLA. Si tienes dudas sobre ésto con solo los vídeos te recomiendo que leas el anterior artículo sobre este tema.

MIXTURA TIPO TÉ

MIXTURA TIPO LECHE

MIXTURA TIPO NATA

MIXTURA TIPO MANTEQUILLA

Ahora sí, veamos las distintas y posibles combinaciones con cada tipo de papel según su grado de humedad y las cuatro posibles mixturas de agua y pigmento

PAPEL EMPAPADO

MIXTURA TÉ

Efectos y aplicaciones:

No es posible controlar la mancha. El pigmento (color) se extenderá de forma uniforme por el papel sin dejar huella alguna de pincelada. Obtendremos tonos muy suaves sin borde alguno y con mucha transparencia. Ideal para fundidos de color, fijar luces y cubrir grandes zonas de color uniforme.

MIXTURA LECHE

Efectos y aplicaciones:

Su comportamiento y uso es exactamente igual que con la mixtura de Té pero a diferencia de aquel obtendremos tonos algo más oscuros y luminosos.

MIXTURA NATA

Efectos y aplicaciones:

Manchas algo más controlables con bordes difuminados algo imprevisibles. Gran pureza de color. Ideal para efectos de profundidad, primeros lavados de árboles, nubes, etc. Se consiguen igualmente muy buenos fundidos de color trabajando con otros tonos con la misma mixtura.

MIXTURA MANTEQUILLA

Efectos y aplicaciones:

NO RECOMENDABLE USAR. Es del todo imprevisible pues lo mismo queda el pigmento sin diluir como todo lo contrario.

PAPEL HÚMEDO

MIXTURA TÉ

Efectos y aplicaciones:

No es posible controlar la mancha. El pigmento (color) se extenderá de forma uniforme por el papel sin dejar huella alguna de pincelada. Obtendremos tonos muy suaves sin borde alguno y con mucha transparencia. Ideal para fundidos de color, fijar luces y cubrir grandes zonas de color uniforme.

MIXTURA LECHE

Efectos y aplicaciones:

Mancha algo más controlable y tonos más oscuros. Requiere mucha precaución porque ocasionalmente se pueden producir los efectos de coliflor si la mixtura tiene más agua que el papel. Tonos claros de gran transparencia. Otra posibilidad para conseguir efectos de lejanía.

MIXTURA NATA

Efectos y aplicaciones:

Mancha difícil de controlar. Colores oscuros manteniendo la transparencia. Ideal para fijar sombras con fundidos de color por adición de otros tonos en la misma mixtura. IMPRESCINDIBLE en cualquier acuarela.

MIXTURA MANTEQUILLA

Efectos y aplicaciones:

Interesante para hacer degradados con barridos de pincel y para conseguir líneas con bordes menos duros y con tonos suaves.

PAPEL SEMI-SECO

MIXTURA TÉ

Efectos y aplicaciones:

No usar nunca. Se producen los indeseables efectos “coliflor”. Siempre que añadas pigmento con más agua que en ese momento tiene el papel se producirán estos indeseables efectos.

MIXTURA LECHE

Efectos y aplicaciones:

Mucho cuidado, se pueden producir efectos de coliflor sin esperarlo. Bordes algo duros y tonos suves con gran transparencia. Ideal para lavados posteriores suaves que no requieran otros encima. Se suele utilizar para sombras frías sobre luces cálidas.

MIXTURA NATA

Efectos y aplicaciones:

Es algo imprevisible su control porque podemos encontrar zonas en el papel con algo de más humedad que en otras. Bordes duros y a veces dentados. Ideal para sombras y para fundidos de color por adicción de otros tonos con la misma mixtura.

MIXTURA MANTEQUILLA

Efectos y aplicaciones:

No es muy recomendable para líneas si queremos algo definido. Muy interesante para hacer degradados con barridos de pincel.

PAPEL SECO

MIXTURA TÉ

Efectos y aplicaciones:

Obtenemos manchas de color uniforme con bordes duros, mucha transparencia del color y tonos muy claros.

MIXTURA LECHE

Efectos y aplicaciones:

Al igual que en el caso anterior pero obteniendo tonos más oscuros sin perder transparencia. Muy bueno para líneas suaves con bordes duros.

MIXTURA NATA

Efectos y aplicaciones:

Imprescindible en casi cualquier acuarela. Manchas de control completo con bordes duros y tonos oscuros sin perder transparencia. Ideal para dibujo y trazos donde queramos resaltar o que se vea el grano del papel

MIXTURA MANTEQUILLA

Efectos y aplicaciones:

Pintura que queda en empaste y tal vez por ello no muy aconsejable en acuarela. Se suele utilizar para detalles de dibujo finales. Muy usado con el blanco de china para pequeños efectos de luces, o con tonos cálidos claros para representar faros de coches, luces de farolas, etc. Se suele utilizar mayormente con colores claros sobre fondos oscuros. Ninguna transparencia.

Bien… pues ya lo tienes. Ahora dime si con esto, con saber y conocer las combinaciones más usuales, ya vas a saber dominar y controlar el agua en tus próximas acuarelas… ¿A que va a ser que no?

Como dije al principio, el control del agua en la acuarela no consiste solo en conocer algunas o todas las técnicas posibles, pues aún conociéndolas solo la práctica nos irá enseñando poco a poco cómo hay que aplicarlas.

Los maestros de la acuarela por algo son “Maestros”. No solo controlan y dominan el color y el dibujo. Dominan lo más importante, el agua y el pigmento en sus obras.

Pero bueno… yo me quedo, al menos, con haber intentado enseñarte lo que personalmente conozco y llego a controlar en algunas ocasiones (que no en todas). Si en algo te ha sido útil, mejor que mejor, si no, al menos comprende que esto del control del agua en la acuarela NO SE PUEDE EXPLICAR es algo que sólo cada uno debe encontrar a base de práctica y más práctica. De nuevo siento tener que decirlo así.

Un fuerte abrazo y hasta el próximo artículo.

Hangel Montero