Si alguien me pidiera algunos consejos de acuarela importantes, sin duda, al que se está iniciando en esta difícil pero apasionante técnica pictórica, y entre los más importantes, le diría, que “antes de hacer, hay que ver”. Te parecerá una obviedad… pero te aseguro que no lo es.

Lo normal, lo que todos estáis acostumbrados a hacer es mirar el motivo conforme vais pintando. Yo lo que aconsejo, es mirar primero y luego pintar. Es lo mismo, pero no igual.

Desde luego, consejos en acuarela se pueden dar muchos pero tan importantes a la postre como este no los vas a encontrar. Y no porque te los dé yo, sino porque es el que quizás más útil te puede resultar para mejorar tu técnica.

Le oí decir, más o menos, a Alvaro Castagnet en uno de sus vídeos que le compré “Impresiones en Acuarela” que él no iniciaba ninguna acuarela hasta que mentalmente no la visualizaba terminada. Evidentemente la expresión no puede ni debe interpretarse al pié de la letra. Lo que sí debe entenderse al decirnos esto es que “antes de hacer” el tiene que saber muy bien QUÉ ES LO QUE VA A PINTAR Y CÓMO LO PIENSA HACER.

La tendencia natural, que constantemente nos va sugiriendo nuestro cerebro, a reproducir (pintar) lo que estamos viendo en acuarela es fatal por no decir del todo errónea para lo que es esta técnica pictórica. No hay cosa peor a la hora de pintar una acuarela que tratar de reproducir lo que vemos como si estuviésemos pintando un óleo o un acrílico (que tampoco).

Esto mismo, sabes que es de aplicación al concepto de “la sintetización” del motivo del que ya te hable en otro artículo, es decir, no pintar lo que vemos o seleccionar, de todo lo que vemos, solo aquello que nos guste o interese.

Pero ya sé lo que estarás pensando. ¡Si ya es difícil elegir o seleccionar (pintar) solo parte de lo que vemos, ni me quiero imaginar cómo se hace eso de mirar y luego pintar sin volverlo a ver! Pero espera… antes de decirte cómo lo puedes hacer, quiero que comprendas porqué es necesario que lo hagas así, o al menos, deberías intentarlo por mucho que te cueste.

¿Qué es lo que caracteriza a una buena acuarela?… La soltura del trazo… La transparencia del color… El juego del agua con el pigmento… El juego de  luces y sombras… Etc.

Ahora piensa cómo dibujamos normalmente… Mientras observamos el modelo (o lo que vayamos a dibujar) vamos trazando líneas que vamos corrigiendo sobre la marcha, mirando al modelo una y otra vez, hasta que las ajustamos a su forma real, es decir, para conseguir una sola línea de dibujo trazamos varias hasta conseguir la que creemos que es la correcta sin dejar de mirar el modelo.


Consejos de acuarela

 

Ahora quisiera que recordaras qué te ha ocurrido cuando has dado o necesitado demasiadas pinceladas en tus acuarelas para conseguir cualquier cosa… Que se te ha ensuciado. Que has perdido la transparencia el color. Que no se ve soltura. Que todo son pinceladas sueltas sin ningún efecto de agua…

Es decir… Cuando tratamos de reproducir algo que estamos viendo, bien sea pintando o dibujando,  la tendencia natural será ir viendo y corrigiendo mientras vamos haciendo, y esto, en acuarela, se traduce en muchas pinceladas para definir cualquier cosa. Y ya sabes… a más pinceladas menos soltura, menos transparencia de color, menos efectos de agua y más sucio nuestro trabajo.

Con óleo o con los acrílicos nos pasará igual, pero las consecuencias son bien distintas a tenor de las peculiares propiedades de la acuarela que no admite corrección so pena de perder calidad.

En definitiva,…

Estar pendientes de lo que tenemos que hacer (pintar, dibujar) nos lleva a corregir constantemente, y esto en acuarela se traduce en pérdida de calidad. 

Ver antes de hacer. ¿Qué significa realmente?

Significa varias cosas pero en definitiva una sola, ESTUDIAR EL MOTIVO Y TOMAR CIERTAS DECISIONES ANTES DE HACER NADA.

Es como dirigir una empresa. Antes de llevar a cabo cualquier acción empresarial es necesario hacer un estudio de mercado, de la competencia, del producto a comercializar, costes, etc. Nada debe quedar al azar o a la improvisación so pena de traducirse, con toda garantía, en un auténtico fracaso.

Lo normal, por el contrario en el caso del aficionado a la acuarela es tomar una única decisión inicial y definitiva… “voy a pintar esto”, pero no, ¿Cómo lo voy a pintar?. Es decir, voy a vender zapatos y para ello solo necesito comprarlos. Dónde, cómo, a qué precio o lo que sea ya iré viendo conforme vaya vendiendo.

El profesional o maestro de la acuarela, antes incluso de decidir el motivo, estudia en profundidad (como un buen empresario) el posible resultado de su obra observando hasta el último detalle todo aquello que a la postre intervendrá en su composición. Solo cuando está seguro, y visualiza el resultado (lo que decía Castagnet) empieza a trabajar.

Esto es lo que significa la expresión que he utilizado como título de este artículo “ver antes de hacer”.

Vale… De acuerdo, lo tengo claro, pero ¿Qué es lo que hay que estudiar o decidir antes de pintar?. Veamos esto más despacio.

La elección del motivo

La elección del motivo no es una cuestión baladí  ni se debe limitar en ningún caso a una mera cuestión de un espontáneo “me gusta”. Vale… te gusta, pero … ¿los vas a saber hacer?… ¿dominas la técnica necesaria para hacerlo?

En esto de aprender a pintar siempre digo que, ante todo, hay que ser humildes y honestos con nosotros mismos. Si creemos que somos capaces de hacerlo, ¡adelante!, si no, mejor no lo hagas por mucho que te guste.

El objeto de la acuarela

Si piensas que el objeto de la acuarela debe ser aquello que ante tus ojos se presenta tienes un auténtico problema desde el principio por aquello que decíamos de la tendencia natural a tratar de reproducir con fidelidad lo que vemos. Y ya sabes… eso se convertirá en continuas rectificaciones y/o correcciones que arruinarán nuestro trabajo.

La gama cromática

Mucho podríamos hablar de este tema, pero lo importante es recordar que al igual que en la música no todas las combinaciones de varias notas suenan bien, en pintura, no todas las combinaciones de distintos colores se ven bien.

Nuestro motivo, cambiará notablemente si, por ejemplo, utilizamos una gama cálida en vez de una fría y viceversa.

El aficionado esto ni se lo plantea antes de empezar a dar color. El sabe, o piensa, que con ajustarse más o menos a los colores del motivo asunto resuelto. No y mil veces no porque volveremos a lo de siempre. De seguro que tendremos que ir corrigiendo y rectificando el color continuamente en perjuicio, una vez más, de la calidad de nuestra acuarela.

La técnica a emplear

¿Qué técnica voy a emplear?… ¿Voy a hacer una pintura suelta donde los efectos del agua y el pigmento van a ser los protagonistas?… o ¿voy a pintar con algo más de realismo ajustando mayormente formas y colores?… o ¿voy a hacer una aguada con perfiles gráficos?… o…

¿Cuántas veces antes de empezar una acuarela has pensado en esto?… ¿A que no lo sueles hacer?

El aficionado a la acuarela, escaso de recursos técnicos por lo general, ni se plantea esta cuestión porque solo sabe lo que sabe hacer y normalmente esto se traduce en una única forma de pintar.

Evidentemente, lo ideal sería dominar todos las técnicas, pero como este no es el caso, el aficionado debe, al menos, antes de iniciar cualquier trabajo, estar convencido de usar solo la técnica que domina o que normalmente utiliza porque, de lo contrario, otra tendencia natural será ir buscando aquel efecto que un día vio hacer a un determinado autor en una master class, o aquel otro que vio en un video en YouTube utilizando el papel a modo de laboratorio de pruebas. Pero como quiera que esas “nuevas y desconocidas técnicas para él” no las domina, volveremos de nuevo a la continua y reiterada rectificación nada deseable.

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Muy bien Hangel… todo eso está muy bien y me ha quedado muy claro pero es hora de ir al grano. Explícanos esto en la práctica en qué se traduce. Imagínate que estoy contigo antes de empezar una acuarela… ¿Qué tengo que hacer? … ¿qué tengo que ver antes de ponerme a pintar?… ¿Y luego, como lo hago?

¡De acuerdo!… pongámonos manos a la obra. Pero ten en cuenta que nada de lo que te voy a explicar es fácil de conseguir de primeras por muy bien que me explique y lo entiendas. Todo esto lleva su tiempo y su mucha práctica, pero DEBES EMPEZAR A PRACTICAR YA. Recuerda que es uno de los mejores consejos de acuarela que te puedo dar. Todos…, absolutamente todos los acuarelistas, tuvimos que dar este paso para ver mejorar nuestro trabajo.

Consejos de acuarela para ver y después hacer

Lo primero que debemos tener claro es la esencia de toda acuarela.

Si estudias a los maestros de esta técnica pictórica verás que en todas sus obras siempre se repiten las mismas constantes.

  • Efectos de luces y sombras bien contrastadas
  • Algo que de profundidad, y
  • La utilización de pocos colores

 

tinta neutra

Joseph Zbukvic

 

Igor Sava

Junwei Dai

Pues bien… Imagino que estoy contigo y quieres pintar una acuarela. Veamos…

No sé si vas a pintar de una fotografía o del natural, pero en cualquier caso yo te diría que sigas estos pasos:

 

ANTES DE EMPEZAR A PINTAR

1.- Elige bien el motivo

Elige solo la fotografía, o del natural, aquello de donde puedas obtener unas luces y sombras bien definidas y bien contrastadas. Todo lo que no tenga esto DESÉCHALO.

Pongamos un ejemplo. De entre estas dos fotografías ¿cuál deberías elegir?

consejos de acuarela

Consejos de acuarela

Evidentemente la primera. Fíjate en el juego de luces y sombras tan contrastadas que tiene la montaña. La segunda no tiene nada de esto.

Bien… ¿Ya tenemos qué vamos a pintar…? ¡Pues no!… Si en tu mente te representas la idea de que tienes que pintar esa fotografía tal y como la ves, TE EQUIVOCAS. ya empezamos mal.

El objeto de tu acuarela debe ser pintar una formación rocosa con una luz de un amanecer (o atardecer) brillante. No esa misma formación rocosa que estás viendo tal y como es, ni esas mismas nubes, ni esa misma falda de la montaña… Tu vas a pintar UNA FORMACION ROCOSA RECONOCIBLE POR SU PERFIL Y FORMAS BÁSICAS DÁNDOLE EL SOL DE LA MAÑANA O TARDE.

¿Lo tienes?… sigamos.

Ahora imaginemos cómo queremos representarla… ¿En formato horizontal?, ¿vertical?, ¿dándole más protagonismo al suelo? ¿al cielo?

 

Si lo tienes claro, pues venga… prepara tu papel para que se adapte a lo que has decidido.

2.- Haz el dibujo

Pero espera. Antes de hacerlo, entorna tus ojos y fíjate solo (con todo borroso) en los volúmenes que ves en luz y en sombra. ESO Y EL CONTORNO DE LA MONTAÑA ES SOLO QUE QUE DEBES DIBUJAR y de forma aproximada (no te compliques con el dibujo… qué mas da… luego no vas a poner la fotografía al lado de tu acuarela para que las comparen). Olvídate de dibujar cada piedra según la ves tenga o no luz o sombra… eso sería detallar; todo lo contrario a lo que debemos hacer.

Cuando tengas la montaña dibujada no te olvides de dibujar en el horizonte algo (otras montañas, la misma línea del horizonte) que luego nos dé profundidad al paisaje.

¿Lo tienes?. Venga elijamos ahora con qué colores vamos a pintar esta acuarela.

3.- Elige los colores que vas a utilizar

A ver… estudia un poco lo que vas a pintar con respecto al color… ¿Es un ambiente cálido o frío?… cálido verdad… vale.

Piensa ahora que solo puedes elegir 5 o 6 colores máximo.

A ver para las luces cálidas voy a utilizar NARANJA, y SIENA TOSTADA. Si acaso utilizaré también el OCRE AMARILLO para el cielo junto a la línea del horizonte.

Para las sombras (que necesariamente deberán ser violetas o dentro de esa gama fría), elegiré el AZUL ULTRAMAR y el ALIZARÍN CRIMSON y si acaso el AZUL COBALTO para el cielo u otros tonos violáceos más neutros.

¿Lo tienes?… perfecto.

4.- Elige tu estrategia.

Es decir… estudia primero cómo lo vas a hacer. En qué orden, con qué técnica vas a tratar cada cosa… qué pintarás y qué no…

En nuestro caso sería algo más o menos así…

  • El cielo lo voy a pintar sin nubes (o con las nubes que me salgan)
  • Luego voy, con húmedo sobre húmedo a simular algo en la distancia y a la altura de la línea del horizonte.
  • Luego voy a fijar las luces de la montaña y resolveré el primer plano, casi de forma definitiva, con un lavado muy suelto procurando solo efectos de agua y color.
  • Después fijaré las sombras de la montaña y si acaso algún detalle en primer término
  • Por último fijaré algún detalle con dibujo seco sobre seco en la montaña para afianzar la sensación de sombras y de las propias rocas que caracterizan a esa montaña.

¿LO TIENES YA CLARO?. Si no es así ¡NO EMPIECES! aunque ardas en seos de hacerlo.

Si lo tienes claro MANOS A LA OBRA…

 

PINTANDO

 

1.- Dale la vuelta a la fotografía o ponla donde te resulte incómodo verla.

¿Estás loco?… ¿Me estás sugiriendo que pinte la acuarela sin mirar el motivo?. Pues sí. Eso es precisamente lo que quiero que hagas, que pintes tu acuarela sin tener delante el motivo.

A ver… ¿en qué quedamos?… ¿No dijimos que estudiases antes muy bien qué es lo que querías pintar y cómo lo ibas a hacer?… pues entonces… ¿para qué necesitas la fotografía?

¡Venga ya!, estás de broma.

En absoluto, no es ninguna broma. Cuando tengas ocasión de verlo, observa cómo lo hacen los buenos acuarelistas.

2.- Inicia tu trabajo y sigue los pasos que te imaginaste antes de empezar

Ahora no es el momento de improvisar. Ahora tienes que seguir al pié de la letra el procedimiento que imaginaste que harías para cada parte de tu acuarela. ¿Te acuerdas?…

  • El cielo lo voy a pintar sin nubes (o con las nubes que me salgan)
  • Luego voy, con húmedo sobre húmedo a simular algo en la distancia y a la altura de la línea del horizonte.
  • Luego voy a fijar las luces de la montaña y resolveré el primer plano, casi de forma definitiva, con un lavado muy suelto procurando solo efectos de agua y color.
  • Después fijaré las sombras de la montaña y si acaso algún detalle en primer término
  • Por último fijaré algún detalle con dibujo seco sobre seco en la montaña para afianzar la sensación de sombras y de las propias rocas que caracterizan a esa montaña.

Pues ya sabes… paso a paso y sin salirse del guión.

3.- Centra solo tu atención en tu papel y en lo que te va saliendo. 

Esto es lo más importante y a su vez, difícil de conseguir.

Lo que quiero decir es que para evitar caer en el detalle, o en la improvisación, o en la continua corrección que destrozará tu trabajo, debes procurar hacer tu acuarela comprobando continuamente lo que vas consiguiendo (o te va saliendo de forma espontánea y sobre la marcha) y no del motivo original. Si acaso, cuando no estés seguro de algo (una luz, una sombra o una determinada forma) mira de nuevo el motivo cuantas veces necesites, pero oblígate a no hacerlo todo lo que puedas.

Tu misión era conseguir esos efectos de lejanía, luces y sombras sobre la montaña que ya tienes dibujada. Pues venga… céntrate sólo en conseguir eso en tu papel. ESTO ES LO IMPORTANTE y lo que, a la postre, puede dar calidad a tu trabajo.

  • Si no te detienes en detalles, corregirás menos. Menos pinceladas + menos lavados = Más calidad en cualquier acuarela

4.- Hagas lo que hagas, utiliza solo los colores que en principio decidiste utilizar.

Apáñatelas como puedas, pero utiliza solo esos colores y ni uno solo más. Recuerda no te salgas del guión.

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En definitiva… tarde o temprano, si en tu propósito está aprender a pintar acuarela, te darás cuenta o aprenderás que hay que pintar “de memoria” para obtener un buen resultado. Sin perder de vista el motivo si, pero sabiendo que es mas importante la idea que te has imaginado que querías pintar que el propio motivo. Y que todo lo que sea pintar conforme vas viendo el motivo solo te traerá problemas y no menos frustraciones.

Que esto que te propongo es difícil, no… es mucho más difícil de lo que imaginas. Pero te aseguro que cuando lo consigas y veas el resultado ya no pintarás de otra forma.

Un fuerte abrazo y espero tus comentarios.

Hangel Montero