Aprender a pintar. Te resultará al menos curioso el título de este nuevo artículo.

Todos sabemos más o menos lo que significa aprender a pintar, pero en la realidad de un estudio de pintura llegas a aceptar que hay tantos conceptos de lo que la gente entiende por aprender a pintar como alumnos puedas tener.

Para unos aprender a pintar es aprender a copiar exacto un motivo y para otros lo es, en cambio, aprender a interpretarlo. Para unos será aprender a pintar impresionismo mientras para otros lo es aprender a pintar con el máximo realismo, etc. etc.

El día a día te enseña que el concepto que cada uno tiene de lo que es aprender a pintar se corresponde con su intención y objetivo personal como futuro pintor. Por eso, cuando alguien me viene de primeras al estudio y me dice que viene a aprender a pintar sin más me llevo una gran alegría porque sé que voy a poder enseñarle desde un principio las cosas básicas que requiere el arte de pintar y que en un futuro le van a permitir elegir la técnica o temática que más le guste hacer.

Cuando en cambio, me viene un nuevo alumno y me dice que quiere aprender a pintar esto o aquello es porque ya viene con cierta experiencia con la pintura, y sé que de entrada me voy a encontrar con la dificultad de tratar de enseñar, aquellas mismas cosas básicas del arte de pintar, pero sabiendo que el alumno viene con unos vicios ya adquiridos y con un rechazo a aprender todo lo que no sea lo que específicamente traía en mente.

El proceso de aprender a pintar es complicado pero el de enseñar lo es mucho más si cabe por esta y por otras muchas razones; pero en principio me gustaría que te quedaras con el concepto que yo le doy a la expresión “aprender a pintar”.

Para mí, aprender a pintar supone aprender tres cosas bien distintas:

  • Aprender a dominar los materiales
  • Aprender a dominar el color, y
  • Aprender a ver como ven los artistas

Porque realmente son las tres cosas que debemos saber para llegar a pintar bien.

Pero espera…, antes, debemos salir de algunas dudas sobre esto de aprender a pintar, que me imagino puedes llegar a tener o has tenido. Me refiero a dudas sobre si todo el mundo puede aprender a pintar… cuánto tiempo lleva esto, etc.

pintando

Dudas sobre el aprendizaje:

Sin ser todas, porque es imposible prever o suponer las que cada uno pueda tener, quisiera aclararte las dudas más usuales que suelo ver en los alumnos sobre este tema.

Y créeme que es importante tocar este asunto tan personal porque iniciar un proceso de aprendizaje con cualquiera de las dudas que vamos a ver puede significar no solo retrasar el proceso, sino hacerlo cuasi imposible.

Aprender a pintar requiere ante todo una seguridad y una voluntad inequívoca del alumno de querer hacerlo y estar convencido de que se es capaz de conseguirlo.

Aquí no caben las dudas. Si te lanzas es con todas las consecuencias. Otra cuestión muy distinta es que consigas encontrar el camino adecuado. En eso, para que veas, soy yo el primero que no lo tengo muy claro. Pero veamos entonces cuáles son esas dudas más comunes y si tiene o no sentido tenerlas.

– ¿Cualquiera puede aprender a pintar?:

A ver… En principio te diría que si no tienes cualquier impedimento físico sí que cualquiera puede aprender a pintar.

Ahora bien (y volviendo al apartado anterior), depende de lo que para ti signifique “aprender a pintar”. Si para ti aprender a pintar significa pintar como Velázquez, tienes 60 años y nunca has dibujado en tu vida ni has cogido un pincel, pues ya te digo que ¡va a ser que no!.

Pero si entendemos que aprender a pintar es “llegar a ser capaces de conseguir nuestras propias obras, disfrutando de ello y que encima gusten a quien las vea”, rotundamente te digo que sí, que ¡cualquiera puede aprender a pintar! Tenga el nivel o la experiencia previa que tenga.

La única limitación te la pones tu con tus pretensiones y o ambiciones personales y de los medios materiales y educacionales con que cuentes.

– ¿Cuanto tiempo se tarda en aprender?:

Uf… ¿Cuánto tiempo le vas a dedicar?. ¿Lo vas a hacer por tu cuenta o con ayuda?. ¿Qué experiencia previa tienes?. … Etc.

Son algunas de las preguntas que yo te haría si me preguntases eso. Pero también te tendría que ver cómo asumes las enseñanzas y qué capacidad tienes de prescindir de tu cerebro. ¿Cómo? Te habrás preguntado. Pues sí, ya habrás leído en otro artículos en este mismo Blog como tiene todo el sentido del mundo lo que te acabo de decir, pero si quieres quédate por ahora en vez de eso del cerebro, en que tu tiempo de aprendizaje mínimo durará hasta que aprendas las técnicas básicas y consigas SOLTARTE.

Para nosotros, los que nos dedicamos a esto, y aquellos que hacen de la pintura su modo de vida, aprender a pintar no se termina nunca porque siempre queremos aprender algo más.

Si persistes en la idea, con el tiempo, te ocurrirá a ti también. Nunca creerás que has aprendido bastante y siempre querrás ahora probar esto o esto otro.

Plantearse de inicio cuánto me va a llevar aprender esto de la pintura, como ves, no tiene ningún sentido.

– ¿Se puede aprender cualquier estilo o técnica?:

Pues sí. Pero si me preguntas si cualquiera puede aprender a pintar cualquier estilo o técnica, tengo que ser sincero y decirte que no. Hombre… aprender el estilo y la técnica sí, pero llegar a dominarla es otra cosa.

Por ponerte un ejemplo, mi experiencia en este sentido me dice que enseñar a pintar “retrato” no siempre me ha sido posible con cualquiera.

– Soy muy malo con el dibujo. ¿Puedo llegar a pintar bien?:

Sin duda alguna que puedes llegar a pintar muy bien.

Sin contar con que el dibujo y sus técnicas también se pueden aprender, que existen métodos (que algunos consideran poco artísticos) que nos pueden ayudar en este aspecto y que la pintura no tiene por qué estar basada en una reproducción realista de las cosas, indudablemente sin ser ningún maestro con el dibujo se puede llegar a pintar muy bien (la Historia de la Pintura está repleta de buenos pintores pero muy malos dibujantes)

En esto de aprender a pintar hay que ser, sobre todo, honesto con uno mismo. La única limitación te la pones tu con tus pretensiones y o ambiciones.

– Con el dibujo me defiendo pero no veo el color. ¿Me impide esto aprender?:

Hombre, si es que no ves los colores por un problema visual no sabría qué responderte porque igualmente se pueden realizar obras pictóricas con gamas cromáticas basadas en el claro-oscuro con uno o pocos colores, por lo que si es este tu caso y, tus pretensiones no son dominar el color en la pintura, no veo el porqué no podrías llegar a aprender a pintar y hacerlo muy bien.

Pero si tu caso no es por un problema visual sino porque no consigues entender el color y sus mezclas o te cuesta saber y reconocer los colores en el motivo, o no consigues esos colores que ves en tu paleta, no es ningún obstáculo para que puedas aprender a pintar sin ningún problema.

El color, su teoría, obtención y utilización en pintura SE APRENDE como se aprende a dibujar o a dar una mano de barniz. No tengas duda alguna de que el COLOR en pintura SE APRENDE y se llega a dominar sin problema alguno tengas la experiencia previa que tengas con la pintura. Es una simple técnica.

– Llevo toda mi vida de academia en academia y no mejoro. ¿He llegado a mi límite?.

En ningún caso. He tenido alumnos con más de sesenta años que han estado toda su vida de academia en academia, de maestro en maestro sin quedar satisfechos y ahora pintan de lujo.

En esto influye mucho la suerte. Hay aficionados con excelentes condiciones que han malogrado sus habilidades por no encontrar “el maestro idóneo”, como hay maestros que hacen auténticas maravillas con alumnos sin esas excelentes condiciones.

Creo que lo importante es ver, llegado el momento, que no avanzamos con ese o aquel otro profesor y tomar la decisión de cambiar a otro maestro y probar. Cada uno os enseñará algo sin duda, y de todos, podemos ir completando nuestra formación.

– Soy incapaz de imaginar nada. Sólo puedo pintar lo que veo.

¿Y qué? ¿Eso es un problema para ti?. Para mi nunca lo fue.

La pintura no requiere más imaginación que técnica y sí en cambio, es necesaria más la técnica que la imaginación. Pero no por nada, sino porque existen las técnicas para hacer esas cosas que tu consideras que solo son fruto de la imaginación.

Por poner un ejemplo te hablaría de la sintetización del motivo que no es sino una técnica más para hacer, sin necesidad de imaginar nada, el motivo distinto a como lo estamos viendo y sin tener que recurrir a un “proceso creativo” fruto de nuestra extraordinaria “imaginación”.

No confundas el proceso creativo en pintura con el resultado pictórico derivado sólo de la imaginación del autor. Son dos cosas totalmente distintas y con cualquiera de ellas no tienes límites para aprender a pintar muy bien.

– Es imprescindible dar clases de pintura o puedo aprender por mi mismo:

¿Ves?… Esta si es una duda con todo sentido porque la respuesta no la tengo, ni creo que nadie, tan clara como las anteriores. Yo te puedo contar mi caso y tu sacas tus propias conclusiones.

Yo empecé desde pequeño acudiendo a un centro de estudios artísticos (Artes y Oficios de mi ciudad natal) para aprender dibujo artístico y modelado y en verdad te digo que aprendí las técnicas básicas de estas dos modalidades artísticas con cierta facilidad y gracias a los estupendos profesores que tuve. Pero nunca me llamó la atención el “pintar” óleo o acuarela (por aquél entonces no existían los acrílicos como los conocemos hoy).

Con el tiempo empezó a llamarme la atención el color pero tampoco me plantee empezar con el óleo o acuarela y lo hice con otra modalidad más similar y próxima al dibujo, los lápices de colores, los pasteles y las ceras pero por mi cuenta y sin la dirección de ningún profesor.

Desde entonces toda mi experiencia con la pintura fue en plan autodidacta siendo mis ojos mis mejores y únicos profesores, aprendiendo de lo que veía en otros autores y tratando de copiarlos con más errores que aciertos.

Ya con cierta edad me plantee aprender en serio el color y sus secretos en pintura leyendo todo lo que caía en mis manos (muy poco por cierto) y preguntando a todo el que se ponía por delante sin ningún resultado positivo. Así pase muchos años experimentando por mi cuenta hasta que decidí matricularme en la Facultad de Bellas Artes en vista de que no conseguía aquello que tanto me costaba aprender “el color en pintura”. Al final, y para mi auténtica frustración, tuve que valerme por mi mismo y así ha sido hasta la actualidad.

Es decir, yo soy y he sido toda mi vida un auténtico autodidacta en esto de la pintura, pese a los estudios superiores de arte en los que me matriculé, porque considero que nadie me ha enseñado nada que yo, con sólo mis ojos, no consiguiera aprender. Pero claro, eso ha sido a base de años y años peleándome con los pinceles y los colores. Ojalá hubiese encontrado ese “Maestro” que me evitase tanto ensayo y tantas desilusiones como tuve que ir venciendo a base de afición y constancia.

Luego, si tengo que aconsejar a alguien sobre este aspecto, le diría que aprender a pintar de forma autodidacta se puede hacer perfectamente porque yo aprendí así, pero desde luego si puedes formarte con algún maestro o en un centro docente de arte, que duda cabe, que yo ni me lo pensaría. Otra cosa es que tengas la suerte o no de encontrar a ese alguien que realmente te enseñe y te evite hacerlo por tu cuenta a base de años y de error en error.

Volviendo ahora, una vez solventadas estas dudas, al concepto que para mi tiene esto de APRENDER A PINTAR, muy brevemente quisiera comentarte esas tres cosas que antes te refería.

Aprender a pintar requiere “aprender a dominar los materiales”

Estarás pensando que esto es una obviedad. Efectivamente, es obvio que para poder pintar debemos saber manejar los materiales que usamos, pero espera… No es tan obvio como parece.

Una cosa es saber manejar los materiales y otra bien distinta es llegar a dominarlos.

Todos sabemos, o podemos aprender, cómo se coge un pincel… cómo se puede mezclar el color con el disolvente, cómo se usa una espátula, o cómo se seca un papel de acuarela, pero de ahí a aprender como conseguir ese efecto que quiero, esa veladura final, ese fundido de color, o aquella determinada textura, hay una gran diferencia.

Aprender a manejar los materiales se aprende solo a base de experiencia. Aprender a dominarlos, si te soy sincero, requiere a veces el oportuno asesoramiento de auténticos profesionales.

El buen pintor, no solo sabe manejar los materiales, DEBE APRENDER A DOMINARLOS.

Aprender a pintar requiere “aprender a dominar el color”

Estamos como en el caso anterior. Es otra obviedad suponer que si pintamos con colores debemos saber o aprender a pintar con ellos, es decir, a saberlos manejar y mezclar.

¿Estás seguro?… ¿En cuántos sitios te enseñan esto?… ¿Cuantos amigos tienes o has conocido que hayan aprendido de alguna forma, que no sea a base de experiencia, esto de mezclar los colores o cómo conseguirlos a su absoluto antojo?

Dominar el color, para mi, no es saber que el azul con el amarillo da un verde, o que el azul con el rojo da un violeta. Dominar el color en pintura es, tal y como ocurría con los materiales, tener el conocimiento necesario que se requiere con el color y sus mezclas para conseguir este o aquel otro efecto visual, un determinado ambiente, unas correctas sombras, una lejanía o determinación de distintos planos, etc, etc.

Dominar el Color en pintura es, en definitiva, otra herramienta básica para inducir en el “espectador” esa sensación visual de naturalidad y realidad más allá de las formas y volúmenes. Pero también, y no menos importante, es para el pintor absolutamente necesario para hacer con el color lo que queramos y cuando lo  necesitemos en nuestra pintura.

Ya os he hablado en muchos artículos que el dominio del color es una simple técnica que SE APRENDE en muy poco tiempo y sea cual sea la experiencia previa que tengas con la pintura, y no voy a insistir en este tema. Supongo que ya lo tendrás claro.

Aprender a pintar requiere “aprender a ver como ven los artistas”

Tengo que aclarar primero que el término que utilizo de “los artistas” bien podríamos reemplazarlo por “los profesionales” porque el otro suena como muy fuerte y muy exclusivo.

Pues bien, aprender a pintar, como digo, requiere también aprender cómo vemos los profesionales, es decir, cómo debemos ver nuestro motivo pictórico cuando nos ponemos a pintar. ¡Ah!… ¿Pero es que vosotros tenéis un sentido de la visión especial?. No, en absoluto. Nosotros vemos las cosas igual que tu. Las mismas formas, los mismos colores, etc. No somos bichos raros. Solo que a la hora de pintar “VEMOS” el motivo desde otro punto de vista distinto al tuyo. Lo vemos como un proyecto, una obra, un puzzle que hay que construir usando la técnica pictórica.

Te podré unos ejemplos para que se entienda mejor esto que quiero decir.

Imagina que queremos dibujar un rostro.

  • Cualquier aficionado, se pondria directamente a trazar líneas y curvas según su sentido de la visión le vaya sugiriendo.
  • Nosotros, antes de trazar nada, hacemos un encaje previo asegurándonos las proporciones y tras ello, trazamos esas líneas y curvas que nos sugiere igualmente nuestra visión.

Es decir, nosotros UTILIZAMOS LA TÉCNICA DEL DIBUJO y el aficionado se deja llevar solo por su visión.

Imagina ahora que queremos pintar un bodegón.

  • El aficionado, tras hacer el dibujo empezará a dar color igualmente según le “vaya pidiendo el cuerpo”. Ahora se pone con la manzana… luego con el jarrón…
  • Nosotros, tras hacer nuestro dibujo, nos estructuramos el trabajo siguiendo la técnica pictórica. Concretamos la iluminación… iniciamos fijando los oscuros… los tonos medios… reservamos las luces… entonamos, definimos y concretamos la obra en su conjunto, etc.

Es decir, nosotros UTILIZAMOS LA TÉCNICA de la pintura en concreto que estamos utilizando… De oscuro a claro… De claro a oscuro… etc.

Imagina que queremos pintar un retrato o una figura.

  • El aficionado, para las carnaciones, se comprará el célebre “color carne” y más o menos aclarándolo o oscureciéndolo irá, según le pida su sentido de la visión dándole aquí o allí para tratar de pintar la piel de su modelo.
  • El profesional, para hacer lo mismo, planificará el trabajo de ir buscando volúmenes en primer lugar con los tonos cálidos para a continuación enfriarlos, volverlos a calentar, etc etc.

Es decir, el profesional planifica el trabajo para conseguir esas carnaciones siguiendo una determinada técnica.

En definitiva, el profesional, antes de hacer nada, planifica el trabajo, lo visualiza como una sucesión de acciones distintas a realizar siguiendo un orden, un orden que se requiere para esa determinada técnica pictórica que va a utilizar. Nada es espontáneo o que sale “POR ARTE DE MAGIA” todo es absolutamente premeditado, estudiado y resuelto utilizando UNA TECNICA DETERMINADA.

El aficionado pinta por intuición. El profesional pinta usando siempre una técnica.

Para ti, aprender a pintar podrá significar cualquier cosa, pintar como este o aquel otro pintor, pintar con esta o aquella otra técnica, pintar con este o con aquel otro estilo, pero te aseguro, que si no aprendes antes a dominar los materiales, a dominar el color y a saber estructurarte el trabajo siguiendo una determina técnica, todos tus esfuerzos puede que no tengan su debida y merecida recompensa.

Espero que te tomes este tema muy en serio porque es, quizás, uno de los mejores consejos que te puedo ofrecer.

Un abrazo y hasta la próxima.

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